La Ciudad de Buenos Aires amaneció con un fuerte olor a humo que comenzó a sentirse este jueves por la tarde. Los incendios que asechan en Entre Ríos hacia el Río Paraná impactaron en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) por la dirección de los vientos.
No solo el aroma a quemado es lo que azota las calles, sino que también una especie de neblina que también dificulta la capacidad de visibilidad. Esto se suma a las fuertes temperaturas que alcanzaron los 43º de sensación térmica, un récord en CABA, según el Servicio Meteorológico Nacional.
Hace algunas semanas se instaló un comando para que trabaje un personal de ambas provincias para apaciguar las llamas. Esto fue ubicado en el sur del Delta, cerca de Baradero, donde actualmente hay focos activos.
El Ministerio del Ambiente de la Provincia de Buenos Aires detalló ciertas recomendaciones para prevenir los efectos del humo en el cuerpo. Principalmente, para evitar el ingreso es lo mejor colocar toallas o trapos en los huecos que dejan puertas y ventanas.
También, al encender el aire acondicionado es mejor mantener el filtro limpio. Por último, el uso de barbijos o tapabocas pueden beneficiarte. Sin embargo, de tener síntomas fuertes por la inhalación de humo, lo mejor es visitar un especialista.