Por el ajuste de Javier Milei, desde la UBA advierten que las clases están en peligro

Debido al feroz ajuste del Gobierno en el presupuesto, desde la Universidad de Buenos Aires alertan por anomalías del ciclo lectivo de este año. "Nuestro primer objetivo es no perjudicar a los estudiantes pero también tenemos que funcionar", remarcan.

La Universidad de Buenos Aires lanzó un petitorio, que además fue acompañado por un video en las redes sociales, para firmar el rechazo al brutal ajuste del gobierno de Javier Milei a las universidades públicas. Desde la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA alertaron por graves dificultades para transitar el ciclo lectivo de este año con normalidad.

En diálogo con C5N, el decano de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, Guillermo Durán, diferenció lo que se proyecta para la primera parte del año con respecto a los siguientes meses: "Nuestro primer objetivo es no perjudicar a los estudiantes pero también tenemos que funcionar. Vamos a intentar que haya un primer cuatrimestre lo más normal posible, seguramente con paros, movilizaciones y reclamos. Garantizar hoy que vamos a tener un segundo cuatrimestre normal es muy difícil".

En tal sentido, marcó el impacto de los altos índices de inflación. "El Gobierno tiene que darse cuenta de que debe girar los fondos que hacen falta para que podamos funcionar de manera más o menos normal y lo más similar posible a 2023. Con presupuestos congelados al 2024 e inflación interanual del 280%, estamos en valores reales de funcionamiento que deben ser de un cuarto del valor real del año pasado", enfatizó.

En tanto, cuestionó el incremento del presupuesto para los gastos de funcionamiento, aunque todavía no se efectivizo: "Ahora hubo un anuncio de que habrá un reajuste del 70% sobre los fondos de funcionamiento, que todavía no se efectivizaron y suponiendo que eso se cumple, todavía estamos muy lejos de los valores que hacen falta para poder funcionar razonablemente bien todo el año".

"Deberían entender que hay que reajustar a medida que va pasando el año para que nuestros presupuestos reales se parezcan al de 2023, que ya era insuficiente como el de 2022, porque los gastos de funcionamiento se actualizaron en un 70% con un 100% de inflación", recordó Durán sobre la situación en el último año.

Luego, subrayó la importancia de la educación pública: "El Gobierno tendrá que explicarle a la sociedad por qué decide desfinanciarlo. Ojalá que en la discusión, terminen entendiendo que las universidades públicas y el sistema de ciencia son esenciales para cualquier país que quiera ser desarrollado, serio y con capacidad de toma de decisiones desde sus recursos humanos. Si eso no pasa, estaremos en la calle reclamando por presupuestos acordes".

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El pedido de la UBA sobre el presupuesto destinado

Durán precisó también cuánto debería ser el aumento del presupuesto destinado a las universidades públicas: "Con una inflación del 210% en 2023, uno parte de la base que los presupuestos de funcionamiento se deberían triplicar para poder estar en una situación parecida a la del año pasado. El presupuesto del año pasado de funcionamiento de universidades nacionales fue de u$s80 millones".

En esta línea, ejemplificó que "una autoridad de una universidad del conurbano decía que la exención impositiva a Mercado Libre son u$s100 millones al año. Con esa plata financiás un año entero de presupuesto de funcionamiento de universidades nacionales en los valores del año pasado".

También alertó sobre la consecuencia de que no se produzca una suba acorde a la situación económica: "En el caso de mi facultad, que los fondos de funcionamiento del año pasado fueron $220 millones, tenemos que pensar en algo cercano a los $700 millones para estar en una situación parecida a la que estábamos, con la cual no podíamos resolver todo pero razonablemente podíamos funcionar. Congelado en $220 millones, en dos meses se nos termina todo. Algunos de los puntos se pueden llegar a judicializar".

Incluso, debido a la incertidumbre se refirió a una posibilidad de que la administración de La Libertad Avanza cierre la Universidad de Buenos Aires. "No vamos a decidir cerrar la UBA, en el momento de que dejen de girar los fondos que hagan falta para funcionar, como el pago de la luz y el gas, probablemente el Gobierno sea el que tome la decisión de cerrar", marcó el decano de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA.

Guillermo Durán, decano de Ciencias Exactas de la UBA
Guillermo Durán.

Guillermo Durán.

"Tenemos un gran problema en nuestro nuevo edificio, en el Cero + Infinito, que tiene un compromiso de mantenimiento del Estado, que el Gobierno desconoce. Las licitaciones vencidas no se renovaron. Los servicios con las empresas empiezan a retacear porque no están cobrando y nos genera también un inconveniente serio en lo que es un lugar que funciona como centro de investigación pero también con clases de todos los días", expresó sobre una de las instalaciones de la UBA, que se inauguró en 2021.

Luego, detalló las medidas que tomó la universidad: "Por ejemplo, tuvimos que cerrar la puerta principal del edificio porque no tenemos cómo cuidarlo, tenemos que entrar por las puertas del costado, que es para lo que nos alcanza la seguridad que nos dejaron. El primer día que disminuyó la seguridad tuvimos dos robos de bicicleta en la puerta del edificio".

Los bajos salarios de quienes forman parte de la UBA

Por otro lado, también alertó sobre un deterioro en el poder adquisitivo de quienes se desempeñan en la Universidad de Buenos Aires (UBA): "Dieron un terrible guadañazo. En los últimos tres meses hubo una inflación del 71%, con un reajuste salarial del 16%. Perdimos casi un tercio de nuestro valor real de salarios en sólo tres meses. En 2023, con 200% de inflación, nuestros salarios de docentes y no docentes prácticamente se triplicaron. Más allá de que no es vivible un país con 200% de inflación anual, en lo que es el poder adquisitivo de nuestro salario más o menos se mantuvo".

En esta línea, reconoció que se proyecta que la delicada situación salarial perdure. "La perspectiva es que esto siga igual, por lo que de acá a mitad de año podríamos perder la mitad del valor real de nuestro salario. Si así será la situación, no vamos a tener más gente, que se irá a lugares privados o se irá del país, donde hay buenas ofertas", aseveró.

Las difíciles comunicaciones con el Gobierno

Además, expuso de qué manera se llevan adelante las conversaciones con el Gobierno para advertir por las consecuencias del recorte presupuestario a las universidades públicas: "Sé que el rector y el vicerrector de la UBA hablaron con el secretario de Educación, Carlos Torrendell y con el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez. Hay un diálogo cordial y razonable, aunque con pocas respuestas".

En este marco, admitió las dificultades que tuvo en los contactos con distintas autoridades. "Por mi lado, me tocó con miembros de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología. Hablé con Alejandro Cosentino y con Paula Nahirñak. También son comunicaciones cordiales pero con muy pocas respuestas", indicó.

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