Polémica en Tucumán: esperaban una nena, en el hospital les entregaron un varón y la Justicia pidió el ADN de cinco recién nacidos

Una pareja de flamantes padres en Concepción realizó la denuncia tras la sorpresa inicial de que la bebé que recibieron era de sexo masculino, con las orejas perforadas para colocarle aritos.

Una pareja de flamantes padres de la localidad de Concepción, en Tucumán, atraviesa un episodio desconcertante: en el hospital les entregaron una beba, tal como esperaban por los estudios previos. Sin embargo, cuando le fueron a cambiar el pañal, descubrieron que se trataba de un varón al que le habían colocado aritos en las orejas. Tras hacer la denuncia, la Justicia busca rectificar o confirmar la identidad de cinco recién nacidos.

El nacimiento fue registrado cerca de las 12 del viernes pasado en el Hospital Regional de Concepción "Miguel Belascuain", a unos 95 kilómetros de la capital de Tucumán. La madre de la criatura, de 23 años, dio a luz en una cesárea de urgencia por lo que el nacimiento de su bebé fue considerado "de alto riesgo" y la trasladaron a Neonatología sin si siquiera registrar su sexo.

Cerca de las 13 del viernes, los flamantes padres recibieron en la habitación del hospital a una nena vestida de rosa y hasta con las orejas ya perforadas por abridores para aritos. El problema saltó a la vista cuando intentaron cambiarle el pañal y se dieron cuenta de que tenían a un varón entre manos.

Conmoción en Tucumán: esperaban una nena, les entregaron un varón

El hospital de Concepción reconoció que hubo una falla en el protocolo interno y no descartó que se apliquen sanciones a los profesionales involucrados en caso de confirmarse el error.

Según precisó la institución, el bebé nació el 14 de agosto de 2026 a las 11.45, por cesárea de urgencia motivada por una bradicardia fetal que ponía en riesgo su vida. Pesó 3.350 gramos y era de sexo masculino, aunque al entregárselo a la madre se le informó erróneamente que se trataba de una nena.

La pareja, que durante meses de ecografías y estudios había recibido la confirmación de que esperaban una hija mujer, realizó la denuncia correspondiente tanto ante las autoridades del hospital como ante la Policía. A partir de eso, la Justicia tucumana busca determinar dos cosas: la identidad real del nene que ya tiene aritos colocados, y el paradero de la beba que efectivamente tuvo la pareja denunciante.

La causa quedó en manos del fiscal Gerardo Salas y el auxiliar fiscal Juan José Ibáñez, de la Unidad Fiscal de Usurpaciones, Estafas y Cibercriminalidad del Centro Judicial Concepción, quienes como primera medida dispusieron que se realicen pruebas de ADN a los cinco bebés nacidos ese viernes cerca del mediodía en el mismo hospital.

Las otras cuatro madres dieron su consentimiento para que se les tomaran las muestras a sus hijos. Los test fueron realizados el sábado 15 de agosto por la mañana, a cargo de personal del Laboratorio de Genética del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF) y bajo estricta supervisión.

"Nunca nos dieron una respuesta": el relato del abuelo del recién nacido

Mario, abuelo del bebé, contó en diálogo con Lucila Trujillo, Rubén Suárez y Leo García, en De Una, por C5N, cómo vivió la familia el momento del parto. Según relató, apenas nació lo primero que les dijeron fue "la felicito, una hermosa nena", y que a su hija le mostraron a la beba recién nacida "acostada". "Tampoco nunca vio exactamente si era nena o varón", ya que solo le repitieron esa misma frase. En la identificación quedó asentado sexo femenino, con hora de nacimiento 11:45 y 50 centímetros de largo.

Tras el parto, la madre fue trasladada a la habitación mientras la familia esperaba afuera. Según contó Mario, "a los 30 o 40 minutos llegó una señora, una enfermera, partera, no sé quién será", que les llevó a la beba ya "vestida con la ropita rosa, todo", y volvió a decir "la felicito, es una hermosa nena". En ese momento le preguntaron quién era el padre, y como su yerno estaba presente, le pidieron que pasara a firmar los papeles. Mario explicó que luego quedaron esperando afuera porque, según el protocolo del hospital, "tiene que estar unas horas y tiene que ser mujer", y fue la hija menor de la familia, de 18 años, quien se quedó al cuidado de la beba.

Recién cerca de las cinco de la tarde, más de cinco horas después del nacimiento, la joven llamó a su padre. Mario recordó ese momento así: "Nos llama diciéndonos que 'Papá, vení al hospital, es un varón, no es una nena'". Al principio no le creyó. Según su relato, unos 40 minutos después del nacimiento habían llevado al bebé a neonatología para hacerle estudios, higienizarlo y cambiarlo, sin la presencia del padre ni de la madre, y luego se lo devolvieron. Para entonces ya le habían puesto el nombre de Emma Amir.

Mario indicó además que ese mismo día hubo, según tiene entendido, otros cuatro nacimientos en el hospital en horarios cercanos, lo que suma un total de cinco bebés: "cuatro mujeres y un varón". Sobre la reacción de las autoridades, planteó que "nunca nos dieron una respuesta, nunca nos dijeron 'pasó esto, un error de la partera, un error del identificador'".

Contó que al día siguiente se presentó la directora del hospital para decirles que la institución "va a tomar cartas" en el asunto y que "van a ser sancionados los que trabajaron, nada más". Según relató, en la documentación quedó registrado el cambio, con la palabra "femenino" tachada, y la misma marca en la pulsera identificatoria. Finalmente, Mario expresó su deseo de fondo: "Yo quiero que las placas de la ecografía se hayan equivocado y que realmente el bebé que tenemos nosotros sea nuestro bebé".