El juicio oral y público contra Aníbal Lotocki por la muerte de Cristian Zárate continúa este miércoles en el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°17 de la Ciudad de Buenos Aires con la declaración de tres de los médicos acusados y cuatro testigos.
Los cinco acusados, además de Lotocki, señalados como responsables del homicidio de Zárate son la contadora y directora del Centro Médico Conde (CEMECO) Andrea Isabel Torelli; el médico especialista en cirugía plástica Daniel Enrique Zambrano García; el médico anestesiólogo Santiago Luis Olguín; el médico y cirujano plástico Polansky Peláez Hoyos y la médica anátomo-patóloga Silvia Mabel Fernández.
Por otro lado, se acusa a la instrumentadora quirúrgica Florencia Marina Krzeczek por presuntamente haber ocultado el teléfono de Lotocki para que no lo hallaran los investigadores, lo que se catalogó bajo la calificación de encubrimiento agravado.
Luego del testimonio de los imputados comenzaron las declaraciones de los testigos Romina Silvana Sicoli, pareja de Cristian Zárate; Katherine Mailen Francavilla, secretaria del empresario; Pablo Raúl Paura, amigo de Zárate; y Esteban Emanuel Oliva, efectivo de la Policía de la Ciudad que llegó al lugar tras el hecho.
La pareja de la víctima llamó "asesino" a Lotocki y le pidió al tribunal "una condena ejemplificadora". "A los jueces anteriores se les escapó y mató a Cristian", lamentó Sicoli este miércoles sobre el cirujano que ya cumple una condena de ocho años de prisión por los delitos de lesiones graves reiteradas y estafa contra Silvina Luna, Pamela Sosa, Gabriela Trenchi y Stefanía Xipolitakis.
La pareja del empresario fallecido aseguró que "Cristian no tomaba alcohol, no se drogaba, no tomaba medicación, no comía en exceso" y señaló que "fue a entrevistarse con Lotocki porque se veía gordo", aunque ella no estaba de acuerdo con esa percepción ni con la intervención quirúrgica que se realizó.
Sobre la forma de pago, Romina declaró que Zárate había entregado una seña en la calle Florida y se presentó un recibo “en negro”. El resto del dinero, unos u$s4500, debía abonarse el día de la operación. La mujer señaló que no encontró ese comprobante entre las pertenencias de su marido y que las cosas personales fueron retiradas por ella de la Policía.
"Ningún médico hizo nada, lo abrieron dos veces en un lugar que no estaba habilitado, no entraba ni una camilla en el ascensor", disparó la testigo y aseguró que Lotocki "vio todo el tiempo que (Cristian Zárate) tenía frío y que se sentía mal, y que perdía sangre".
Juicio a Aníbal Lotocki: qué declararon el anestesiólogo y los dos cirujanos que trabajaban con él
Los tres profesionales se despegaron de las decisiones vinculadas con el postoperatorio y señalaron que Lotocki era quien estaba a cargo de la intervención. Incluso el anestesiólogo aseguró que "nunca" conoció al cirujano de los famosos y que "tampoco" forma parte de su equipo quirúrgico habitualmente.
"También aclaro que no tomé parte de los estudios previos, ni la decisión del plan quirúrgico", remarcó Olguín y confirmó que Lotocki lideraba el equipo quirúrgico del que formó parte exclusivamente el 15 de abril de 2021 en calidad de reemplazo de un colega, Juan Pablo Torcacio, quien le había preguntado si estaba disponible para realizar una cirugía plástica.
El anestesiólogo afirmó que no conocía el lugar, pero que le habían dicho que la clínica contaba con las condiciones necesarias para operar y que Lotocki le enumeró que tenía tres cirugías ese día: una liposucción, una liposucción con dermolipectomía (la de la víctima) y una transferencia de plasma.
"El paciente estaba lúcido, podía quedar a cargo de la doctora Fernández, quien aceptó el cuidado del paciente. Ella tenía la posibilidad de vigilarlo, trasladarlo o darle el alta en el tiempo que considerara prudente", detalló Olguín sobre el momento posterior a la cirugía y aseguró que nadie lo "anotició" de cómo se descompensó Zárate al día siguiente.
Peláez Hoyos describió una situación similar: "Cuando me fui el paciente no tenía signos de alarma. Lo dejé con un equipo completo de médicos con elementos". "No intervine en el segundo acto quirúrgico, no fui contactado para volver a la clínica y tampoco me consultaron por el paciente", declaró el cirujano plástico.
A diferencia de los dos primeros acusados en declarar, Zambrano García sí fue convocado para la segunda intervención luego de participar en la primera sin saber quién era el paciente ni revisar sus estudios. "El doctor verificó todo lo que habíamos hecho, yo no tuve participación ni toma de decisiones en el postoperatorio. Ignoraba todo esto", afirmó el cirujano plástico.
"A la noche me dijeron que el paciente estaba estable. Al día siguiente volví a preguntar y me dijeron que lo iban a intervenir. Cuando fui, el paciente ya estaba siendo intervenido. A los diez minutos comenzó con un paro cardiorrespiratorio", reconstruyó el médico.
Aníbal Lotocki se negó a declarar durante la primera audiencia
Durante la primera audiencia en el juicio por el homicidio simple con dolo eventual de Cristian Zárate tras una operación estética realizada en abril de 2021, Aníbal Lotocki se negó a declarar y solo ofreció sus datos personales al Tribunal.
En todas las jornadas el profesional arribará desde la cárcel de Ezeiza al edificio de la calle Lavalle 1171, en pleno microcentro porteño, bajo una fuerte custodia encabezada por efectivos del Servicio Penitenciario Federal.
Además de este proceso, el cirujano cumple una condena de ocho años de prisión por los delitos de lesiones graves reiteradas y estafa contra Silvina Luna, Pamela Sosa, Gabriela Trenchi y Stefanía Xipolitakis. En cuanto a este juicio, para el fiscal de instrucción, Pablo Recchini, Zárate asistió al consultorio, situado en Retiro, para someterse a una lipoescultura y una dermolipectomía a cambio de u$s6.500.
En tal sentido, en su pedido de elevación a juicio, Recchini detalló que la intervención fue realizada el 15 de abril de 2021 y que se trató de la remoción de los tejidos de “cuellos, pectorales, hombros, axilas, brazos, pelvis, región lumbar y sacra, glúteos y cara anterior del abdomen”.
Ahora, la Justicia busca determinar las responsabilidades penales por la muerte del paciente y por las lesiones gravísimas atribuidas a distintos procedimientos realizados a otros cinco pacientes, mientras que la acusación contra Krzeczek se concentra en las supuestas maniobras posteriores para ocultar elementos relevantes para la investigación.