Roberto Sánchez, mejor conocido como Sandro, cumpliría 81 años este 19 de agosto. A pesar de haber dejado el mundo de forma física en el año 2010, decenas de artistas lo inmortalizan continuamente a través de shows en los que interpretan su música para que su legado se mantenga con vida.
Sandro, conocido popularmente como "El Gitano", fue una de las figuras más emblemáticas e influyentes de la música y el cine en América Latina. Fue pionero del rock en español y más tarde ícono indiscutible de la balada romántica.
Además, conquistó a generaciones con grandes hits de su discografía como Rosa Rosa, Trame la noche, Porque yo te amo y Penumbras. Su magnetismo escénico dio el salto a la gran pantalla protagonizando exitosas películas como Quiero llenarme de ti (1969), Gitano (1970) y Subí que te llevo (1980), consolidándolo como un fenómeno cultural inolvidable. Murió el 4 de enero de 2010, pero vive cada vez que suena algún tema suyo.
Fernando y Miguel Ángel son solo algunos de los nombres que deciden tomar vida y obra de Sandro para llevar sus canciones a propios y ajenos, a chicos y grandes para conservar el legado y, sobre todo la memoria de uno de los máximos intérpretes de nuestro país.
Fernando Samartín: hacer la vida de Sandro un estilo de vida propio
Uno de esos artistas es Fernando Samartín, quien encabeza el show Culto Gitano. Su vínculo con Sandro nació a partir de una tía suya, confesa fanática del Gitano. "Ella es una de las nenas de Sandro. Una tarde después de almorzar un domingo, yo era chico, tenía mis lápices y mis hojas y cuando levanto la vista, en la tele estaban pasando Operación Rosa Rosa. Yo no sabía ni quién era, pero ahí fue cuando dije 'quiero hacer esto', contra todos los pronósticos", contó en diálogo con C5N sobre cómo surgió esa curiosidad.
"Cuando nació todo yo tenía 14 años. Ahí empezó toda une investigación: encontré un video VHS regrbado de regrabado, era el del Luna Park en el año 1988. Vi ese show y ahí terminé de enamorarme del personaje", relató, reconociendo que él siempre estuvo alejado del ambiente de la música.
Después de haber tenido su primera experiencia en un cantobar a sus 19 años, sabía que tenía potencial, pero que debía trabajar en la caracterización: "A mis 19 años fui a comprar ropa de segunda mano de los años 70, una camisa roja de satén y un pantalon oxford para hacer de Sandro". Y allí comenzó su camino ascendente.
Entre sus recuerdos más preciados, Fernando conserva una bata y también una toalla que es propiedad de una de las nenas, Susana. Según contó, la conserva del año 1980 dentro de una cajita especial. A pesar de que él se negó, Susana insistió en regalársela y le dijo: "Quiero que la tengas vos".
Fernando, uno de los tributos más reconocidos y aclamados del país, sabe que lo que hace no le pertenece: "Acá no hay nada mío, el mérito es de otra persona. Yo tomo prestado un ratito una obra intacta e impoluta, la utilizo, emociono y la devuelvo".
Para Fernando, Sandro está entre los tres músicos más populares del país: "La devoción que tiene su público roza un santo pagano, porque deposita mucha energía en él".
Además, según él, en su shows pasan "cosas raras". Así lo narró: "En uno de los Rex que hago recibo el mensaje de una persona que me dice: 'Yo llevé ayer a mi mamá que tiene una enfermedad neurodegenerativa y tiene poco contacto con la realidad, pero no quería perderme esto de madre e hijo. Luego me dijo: 'Yo no sé si sos consciente de lo que generás en la gente'. Y ahí el celular se me mojó por las lágrimas que se me iban cayendo".
Fernando tiene la destreza suficiente como para subirse al escenario y reproducir una y otra vez la magia de Sandro. ¿Qué es lo que lleva a una persona a representar a otra? Así lo explicó: "A mí lo que me inspira de Sandro es esta cuestión de que se puede. Salió del barrio y llegó a la cima del mundo con estudio, talento, ganas, pasión y sobre todo inteligencia. Ahí radica la cuestión de que se siga escuchando Sandro hoy en día".
"Su obra y lo que hizo es tan vasto... al pueblo le hace bien sandro, la gente se apoya mucho en él. Es tanto lo que él nos dejó que no se puede definir en una palabra", cerró.
Fernando Samartin, en la piel del Gitano, recorre los temas mas recordados e icónicos del Ídolo de América, acompañado por quienes fueron sus músicos. Fernando Samartin fue ganador de los Premios ACE y Hugo a revelación por la comedia musical "Por amor a Sandro".
Con la música de Sandro, @cultogitanook recorrió los escenarios más prestigiosos de Argentina y Latinoamérica como Teatro Gran Rex, Teatro Ópera, Luna Park, Caupolican de Santiago de Chile, Conrad de Punta del Este o Melico Salazar de Costa Rica como invitado de la prestigiosa Orquesta Filarmónica.
Este 23 de agosto hará su versión sinfónica de Culto Gitano en el Gran Rex: un espectáculo imperdible, constituyendo un homenaje a una figura única que marcó y sigue marcando generaciones en todo Latinoamérica.
Fernando Samartín encabeza Culto Gitano, un show que recorre los temas del ídolo de América.
Camila Alonso Suárez | C5N
Miguel Ángel Bonini, de la veneración a la personificación
Miguel Ángel Bonini siempre definió que Sandro era su ídolo: "Yo siempre escuché la música de Sandro de él, en los simples. Para mí era una persona completa: un showman, era cantante, artista y te hacía reír y y llorar".
En su caso, la devoción siempre había existido. Solamente tenía que animarse. "Siempre digo que me tocó una varita mágica porque nunca canté. Me descubrieron en un karaoke del edificio, y de ahí me dieron la chance de cantar en un club de Ciudadela. Ahí nació todo".
Y su carrera fue en ascenso a tal punto que llegó a conocer a la mismísima Olga Garaventa, la viuda de Sandro. "Un día me animé a dejarle un volante en su casa y ella me llamó esa misma medianoche porque quería conocerme. Como una de las vueltas de la vida terminé cantando y haciendo el primer homenaje en el Castillo de Sandro, es algo que no me voy a olvidar nunca en mi vida", contó.
Miguel Ángel Bonini cantó en el castillo de Sandro por invitación de Olga Garaventa.
Camila Alonso Suárez | C5N
Entre los objetos de Sandro que conserva, Miguel tiene una flor que le entregó a una fanática, Elcira, quien le regaló esa rosa y también otros CDs. Ella es una de las tantas nenas que le arrojan ropa interior y lo siguen en sus redes @sandrotributoa: "Me dan cariño me dan amor y están pendientes de mí todo el tiempo. Por eso yo les doy siempre todo a ellas, son mi público".
Pero más allá de su público, Miguel Ángel es consciente del legado, de que el talento de Sandro fue capaz de atravesar generaciones y hoy, son los más chicos los que tienen en sus manos el futuro. "Le canto a mis nietas, mis amores, Iulima y Malvina. Ellas vienen acá y agarran el micrófono y se ponen a cantar los temas de Sandro. Me hace pensar en que algo dejo".