En medio del fenómeno de los therian, en el que las personas aseguran identificarse de con un animal, un veterinario misionero se volvió viral en redes sociales tras una polémica propuesta cargada de ironía.
El profesional se volvió viral en las redes sociales al pronunciarse por el fenómeno actual para quienes se identifican con esta subcultura.
En medio del fenómeno de los therian, en el que las personas aseguran identificarse de con un animal, un veterinario misionero se volvió viral en redes sociales tras una polémica propuesta cargada de ironía.
A través de un video que fue replicada por parte de un usuario de X, se ve al profesional hablándole directamente a integrantes de esta comunidad con una propuesta inusual.
En el descargo, empieza asegurando que viene recibiendo consultas para saber cuál es su postura a esta nueva identidad, el profesional, Javi, indicó que “como médico veterinario de la provincia de Misiones les digo que apoyo totalmente el movimiento que están haciendo estos chicos”.
En esa línea consideró que “es un cambio cultural, hay que entenderlo. Desde mi posición los apoyo totalmente” y sentenció: “A tal punto que les voy a ofrecer mis servicios a cero costo, gratis a lo que es castración, esterilizaciones y vacunación antirrábica”.
Además, siguiendo con el tono irónico lanzó otra “oferta” a los padres de los jóvenes therian: “Acá tengo microchips, se lo ponemos y registrado. Cuando quieran, acá los espero, en San Vicente, Misiones”.
Una adolescente de 14 años resultó herida tras ser mordida en la pierna por un joven que se autopercibe animal, en un episodio que generó conmoción en Jesús María, a unos 180 kilómetros de la ciudad de Córdoba.
Según la denuncia realizada por la madre de la víctima, el ataque se produjo en una plaza céntrica, donde se desarrollaba una reunión de personas que integran la comunidad “therian”. En ese contexto, el joven se acercó a la menor y, sin mediar palabra, la mordió en el tobillo.
La agresión le provocó una herida visible en la pierna. Testigos señalaron que el atacante se encontraba en lo que dentro de esa subcultura se denomina “shift”, un estado en el que afirman experimentar una conexión psicológica y sensorial más intensa con el animal con el que se identifican.
El caso fue denunciado y generó preocupación entre vecinos y familias que se encontraban en el lugar al momento del hecho.