La Unión Tranviarios Automotor (UTA) amenaza con realizar un paro este viernes ante la falta de percepción de sueldos y aguinaldos por parte de los trabajadores del sector. La medida de fuerza sindical afectaría a varias líneas que operan en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
A pocas horas de entrar en vigor el paro, el Gobierno se desligó del conflicto salarial, asegurando haber girado los fondos de subsidios requeridos en tiempo y forma. Desde la Secretaría de Transporte afirmaron que la responsabilidad del pago recae exclusivamente sobre las compañías.
"Es responsabilidad del empleador, o sea de las empresas de colectivo que son empresas privadas", señalaron fuentes oficiales a Ámbito, insistiendo en que la Nación cumplió con sus obligaciones de compensación económica.
El sindicato había convocado al paro ante la amenaza de las empresas de pagar los haberes de noviembre en dos cuotas y el aguinaldo en seis, responsabilizando al Gobierno por la falta de un acuerdo que garantice el pago total. No obstante, la Secretaría de Transporte negó esta acusación, calificando el reclamo de la UTA de "inequívoco y político, producto de una interna sindical por la cual deciden levantar un reclamo a Nación cuando no corresponde".
La UTA, por su parte, reaccionó con sorpresa ante la acusación de motivaciones políticas o internas. El sindicato desmintió tener conflictos internos, defendiéndose y trasladando la disputa a los empresarios. "Lo nuestro es únicamente salarial. Si se paga el salario en tiempo y forma, no va a haber ningún tipo de medidas de fuerza", reiteraron, afirmando que el paro se levantará inmediatamente al concretarse la transferencia de haberes.
El Gobierno sostuvo su postura de desvinculación, extendiendo la responsabilidad del conflicto también a las empresas. "No es competencia de la Secretaría de Transporte cómo se gestionan las empresas privadas con el pago de sus haberes. En caso de haber paros de algunas líneas de colectivos son las empresas las responsables de gestionar los reclamos de sus empleados", aseguraron las fuentes.
En relación con los subsidios, el Gobierno insistió en que "no tiene que dar ningún subsidio adicional para que las empresas paguen los sueldos", aunque destacaron la reciente publicación de una nueva estructura de costos que determina mayores compensaciones para el sistema. La UTA, sin embargo, sintetiza la situación: "la única realidad es que los trabajadores no han percibido los salarios todavía".
Finalmente, el Gobierno cuestionó el sistema de transporte que, según afirman, "estaba quebrado y colapsado al inicio del Gobierno actual en diciembre del 2023". Subrayaron que buscan reestructurarlo para reducir su dependencia de los recursos públicos. La relación entre tarifa y subsidio se ha modificado significativamente, pasando de un 8% cubierto por tarifa a un 36%, lo que otorga a las empresas "menor dependencia del estado para el flujo de fondos".