"Niño Godzilla" y calentamiento global, un combo que ya amenaza a las economías de la región

Expertos confirmaron que durante los últimos meses se registraron 100 días de temperaturas oceánicas récord. A nivel mundial son casi un grado más altas que el promedio de 1982-2010. Si el océano fuera un país tendría la séptima economía más grande del mundo.

C5N participó de una conferencia de prensa con científicos y expertos en oceanografía de Global Strategic Communications Council para analizar el incremento de la temperatura de los océanos, en qué puede repercutir, qué daños puede generar y cómo será el impacto de El Niño.

El doctor Zachary Labe, científico climático en la organización estadounidense Climate Central, explicó que el aumento de las temperaturas afecta directemente a los ecosistemas marinos, altera la distribución geográfica de todos los componentes de la cadena alimentaria marina.

Eso no es todo sino que "también repercute en nuestra economía, afectando a sectores como la pesca y el turismo. Asimismo, influye en el sistema climático físico y en las condiciones meteorológicas; puede incidir en los huracanes o afectar a los ecosistemas biológicos a través de los arrecifes de coral".

En un mundo más cálido, se produce una mayor evaporación y lluvias más intensas asociadas a, por ejemplo, huracanes como este sistema de tormentas, además de un mayor riesgo de inundaciones costeras debido al aumento del nivel del mar. Así como también al blanqueamiento de corales como consecuencia del cambio climático.

¿En qué puede afectarnos? El blanqueamiento de los corales amenaza la biodiversidad marina, la protección costera, la seguridad alimentaria y las economías que se basan en arrecifes de coral saludables. Desde el sitio Coral Vita remarcaron que este fenómeno reduce la biodiversidad y desintegra las redes tróficas que mantienen unidos los ecosistemas de arrecife, y en los peores casos puede llevar a la extinción a especies marinas.

Las consecuencias del calentamiento global en los océanos

Para poder analizar las consecuencias, Tom Pickerell, Director Global del Programa Oceánico y Jefe de la Secretaría del Panel de Alto Nivel para una Economía Oceánica Sostenible del World Resources Institute, contó que los 100 días de temperaturas extremas en los océanos es algo sin precedentes.

Esto conlleva "una tensión prolongada sobre la infraestructura natural que sustenta la producción de alimentos, el empleo, el comercio, el turismo y los sistemas energéticos. De hecho, si el océano fuera un país, tendría la séptima economía más grande del mundo, aportando entre 2,5 y 3 billones de dólares y generando cientos de millones de empleos".

Imágenes compartidas durante la presentación de Dr. Zachary Labe, Climate Scientists at Climate Central, US.

Imágenes compartidas durante la presentación de Dr. Zachary Labe, Climate Scientists at Climate Central, US.

El calor oceánico prolongado tiene múltiples consecuencias sobre los ecosistemas marinos:

  • Afecta la productividad biológica, es decir, la capacidad de los organismos para reproducirse.
  • Incrementa el riesgo de enfermedades.
  • Altera los patrones migratorios de las especies.
  • Las zonas de pesca se desplazan hacia altamar y hacia los polos.
  • Puede modificar la intensidad de las tormentas.
  • Genera cambios en la estructura y el funcionamiento de los ecosistemas marinos.

El especialista remarcó que estos impactos están interconectados y pueden potenciarse entre ellos. Durante la primera mitad de 2026, las olas de calor marinas llegaron a afectar aproximadamente al 82 % del océano a nivel mundial.

¿Cuáles son las consecuencias? Pickerell puso como ejemplo lo que está ocurriendo en el caso de Marruecos, donde los científicos observan que el calentamiento de las aguas está contribuyendo a una disminución del 46% en los desembarques de sardinas.

Además del impacto sobre los medios de vida de la población marroquí, esto provocó una prohibición de las exportaciones y generó escasez en el mercado europeo.

¿Y en América Latina?

Al ser consultado por este medio sobre las consecuencias en América Latina, Tom Pickerell respondió que en nuestra región "el Niño tiene un impacto enorme, especialmente en la industria pesquera".

En condiciones normales, explicó los vientos alisios soplan de este a oeste y desplazan las aguas superficiales cálidas del océano Pacífico hacia Indonesia y Australia. Al alejarse estas aguas de la costa de Sudamérica, permiten que asciendan desde las profundidades aguas frías y ricas en nutrientes, en un proceso conocido como afloramiento.

Imágenes compartidas durante la presentación de Dr. Zachary Labe, Climate Scientists at Climate Central, US.

Imágenes compartidas durante la presentación de Dr. Zachary Labe, Climate Scientists at Climate Central, US.

Estos nutrientes favorecen el crecimiento del fitoplancton, que constituye la base de una cadena alimentaria muy productiva y permite la existencia de grandes poblaciones de peces, especialmente anchoveta peruana y sardina. Por eso, las costas de Perú y otros países de la región sostienen una de las actividades pesqueras más importantes del mundo.

Durante El Niño, los vientos alisios se debilitan y las aguas cálidas vuelven hacia las costas de Sudamérica. Esto reduce el afloramiento de aguas profundas y, por lo tanto, la llegada de nutrientes a la superficie. Como consecuencia, disminuye el fitoplancton y puede reducirse la cantidad de peces disponibles, afectando fuertemente a la pesca y a las economías que dependen de ella.

De hecho, en la industria pesquera peruana el impacto ha sido tan grave, que al faltar los nutrientes y verse afectada la capacidad de reproducción de las especie, "el gobierno se ha visto obligado a suspender la actividad".

"Esto tiene repercusiones significativas, no solo para la población de la región, sino también para los mercados que dependen de este producto, gran parte del cual se destina al sector de la alimentación animal. Por ello, es necesario buscar alternativas", advirtió.

La pesca es una de las industrias más afectadas por El Niño y el calentamiento global.

La pesca es una de las industrias más afectadas por El Niño y el calentamiento global.

Por último, el especialista graficó el impacto del fenómeno, al que por su magnitud denominó "Niño Godzilla": "Lo que estamos viviendo actualmente es gigantesco-, equivale aproximadamente al 1 % del PIB de las economías andinas. Es, sin duda, una cifra enorme".

TEMAS RELACIONADOS