La NASA sigue adelante desarrollando tecnologías y misiones que tienen como objetivo conocer más sobre la inmensidad del universo. Durante los últimos días se conoció la importante oferta de la entidad astronómica para reclutar aspirantes para simular la vida en Marte.
Se trata de una misión que tendrá poco más de un año de duración y, si bien se realizará en la Tierra, la condición infalible tiene que ver con que las personas que participen de ella deberán estar bajo completo confinamiento durante un año.
Es por ese motivo que desde la entidad astronómica desembolsarán una abultada suma de más u$s60 mil para las cuatro personas elegidas para la experiencia en el Johnson Space Center de Houston.
Allí deberán vivir en un hábitat habilitado de apenas un poco más de 150m2, situación que permitirá a los científicos estudiar cómo se adaptan los humanos a ese tipo de entornos.
Durante los 378 de confinamiento, la NASA explicó que harán ejercicios de simulación muy estrictos, caminatas especiales y también el mantenimiento de la cultura en un ambiente desfavorable.
El equipo elegido está formado por un investigador científico, un ingeniero estructural, un médico de urgencias y un microbiólogo.
Los expertos aseguran que este tipo de misiones de simulación ayudan a entender el entorno y también a sacar conclusiones sobre la vida fuera del planeta Tierra.
Hito científico: la NASA encontró moléculas que serían de un antiguo lago en un cráter de Marte
La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) comunicó un hallazgo que consiguió por medio del róver Perseverance. La agencia espacial estadounidense sugiere que el actual cráter de Jezero pudo haber sido un lago ya que encontraron evidencias de moléculas orgánicas en este lugar.
De acuerdo al estudio publicado esta semana en Nature, coordinado por el Instituto de Tecnológico de California (EE.UU), se observaron los resultados de los datos del róver Perseverance de la NASA que desde hace más dos años recorre Jezero. Esta información podrá dar cuenta del ciclo marciano del carbono y el potencial del planeta para albergar vida a lo largo de su historia.
El Perseverance, durante este tiempo, detectó diversos tipos de moléculas orgánicas. Entre las posibles explicaciones de este origen se encuentra la interacción entre agua y roca, o los depósitos de polvo interplanetario o meteoritos. También se evalúa el origen biótico.
Esto se pudo lograr gracias al instrumento SHERLOC, uno de los que lleva el rover, el cual permite cartografiar y analizar a gran escala las moléculas orgánicas minerales del planeta. Este aparato pudo detectar señales de moléculas orgánicas en los diez objetivos que observó en el suelo del cráter de Jezero. En esta zona hace 3.700 millones de años habría sido un lugar donde se pudieron haber registrado indicios de vida pasada.
Quienes estuvieron al frente de la investigación sostienen que "los componentes básicos para la vida pueden haber estado presentes" por un largo tiempo junto a otras especies químicas que no detectaron aún. Estas podrían haberse conservado en entornos "paleo-deposicionales potencialmente habitables en el cráter Jezero", como informaron en el estudio.