La periodista Ernestina Pais falleció este viernes a los 54 años cuando, según fuentes policiales, el auto que manejaba fue embestido por una formación del Tren de la Costa en un paso a nivel del partido bonaerense de San Isidro.
El auto que conducía fue arrollado por el Tren de la Costa tras cruzar con la barrera baja a la altura de la localidad de Martínez. Familiares y colegas expresaron su dolor en medio de la sorpresa que causó la noticia.
La periodista Ernestina Pais falleció este viernes a los 54 años cuando, según fuentes policiales, el auto que manejaba fue embestido por una formación del Tren de la Costa en un paso a nivel del partido bonaerense de San Isidro.
El choque ocurrió en el cruce ferroviario de las calles Sáenz Peña y El Cano, en la localidad de Martínez. Por causas que se investigan, el Honda Civic negro que conducía la periodista cruzó con la barrera baja y fue impactado por el tren sobre el lateral del conductor.
Cuando los efectivos policiales llegaron al lugar del accidente, confirmaron que Pais se encontraba sola en el auto. Su celular fue hallado al costado del vehículo.
La conductora ya había protagonizado un accidente el 3 de marzo pasad en Vicente López. Según trascendió, el Honda City que manejaba la periodista chocó contra un auto marca Alfa Romeo entre las calles avenida Del Libertador y Las Heras. No hubo heridos.
Según constató la Policía, la periodista se negó a realizar el test de alcoholemia, acto que derivó en un acta de infracción por alcoholemia positiva y luego el secuestro del vehículo.
Durante una entrevista en 2024 en Bondi con Ángel de Brito, la periodista relató a corazón abierto cómo sus problemas de consumo se dispararon en pandemia. "Antes trabajé durante 25 años en gastronomía y jamás tuve inconvenientes con el alcohol, pero la pandemia fue el detonante. Se juntaron todas las cosas que no había resuelto en mi vida, la muerte de mi socio y las deudas por los cierres. Todo explotó", contó.
En ese momento, la conductora reconoció que tenía un problema, pero lamentó no poder volver el tiempo atrás. "El alcohol siempre te da señales, cosas que no están bien. Pero como son aisladas, no les das importancia. En la pandemia, todo eso se detonó y fue un desastre", afirmó.
Luego recordó su primer internación, que describió como un fracaso. "Fui a un lugar que parecía un hotel de lujo. Al mes, me autoexterné pensando que estaba bien. Qué error. Me fui a Uruguay y ahí recaí de la peor manera", sostuvo y continuó: "Era carnaval. En Uruguay, en cada estación de servicio hay una cantidad de alcohol impresionante, y tenés todo a disposición. Fue un desastre. No pude manejarlo. Fue terrorífico", recordó conmovida.
Tras la primera recaída, Ernestina ingresó por segunda vez a una clínica mucho más estricta donde estuvo internada entre seis y siete meses en el aislamiento total. "Los primeros dos meses y medio estuve sin celular, sin computadora. Nada de contacto con el mundo exterior. Necesitaba desconectarme para combatir la ansiedad y, también, para que no se supiera lo que se decía de mí", explicó.
Después de permanecer en soledad y lejos del mundo exterior, Ernestina volvió a compartir un sentido descargo donde reflexionaba sobre lo fundamental que fue para ella estar acompañada en la clínica de rehabilitación.
"Muchas veces sentí que el próximo paso era la muerte: por un paro cardíaco, por un accidente manejando, por una caída. Una vez me caí de las escaleras, fue terrible. Me lastimé mucho, y encima quisieron adjudicarle la culpa a mi hijo, el pobre, que era el único que estaba conmigo en casa", relató la periodista.