Un adolescente de 13 años fue atropellado por un automóvil en la provincia de Mendoza y se encuentra herido gravemente, mientras que las autoridades ordenaron una investigación para establecer si cometió un robo antes del hecho. El menor permanece internado en un hospital y bajo custodia policial.
El hecho ocurrió sobre la Avenida Acceso Este, a la altura del Mendoza Plaza Shopping, donde el adolescente fue atropellado por un Peugeot 408 conducido por un hombre de 61 años. La fiscal Mariana Gutiérrez, que encabeza la Unidad Fiscal del Tránsito de Guaymallén, explicó que el conductor no será imputado "debido a que realizó un cruce por un sitio no autorizado para peatones y habilitado de manera exclusiva para vehículos".
En tal sentido, el fiscal Gustavo Farmache expresó que resolverá las "medidas necesarias" para establecer si ocurrió un acto delictivo previo al accidente y señaló que la investigación se encuentra en su "etapa inicial". Por su parte, el menor permanece hospitalizado en el Hospital Notti con un politraumatismo grave.
La principal sospecha de las autoridades apunta a que el adolescente había asaltado a un repartidor y después intentó escaparse en un colectivo, por lo que los motociclistas bloquearon el paso del vehículo, el joven se bajó y fue embestido por el auto.
Mendoza: murieron una abuela y su nieto de dos años al caer en un pozo séptico
Una mujer de 61 años y su nieto, de apenas 2, murieron en Mendoza tras caer en un pozo séptico abierto en el patio de su casa. El hecho ocurrió en horas de la noche en una vivienda del barrio Buenos Vecinos, en el departamento de Guaymallén. Las víctima fueron identificadas como Miriam Isabel Videla y Borja Lionel Berardi Panini.
El accidente pasó desapercibido en los primeros momentos. Una adolescente de 16 años, hermana del niño, no notó la ausencia de sus familiares a pesar de encontrarse en el interior del domicilio. Cuando la madre llegó a la casa, salió al patio y encontró los pies de la mujer asomados en el pozo.
Ante los gritos de la mujer, los vecinos acudieron de inmediato para brindar ayuda. La estructura, que superaba el metro de profundidad y carecía de tapa por tareas de mantenimiento, albergaba a la abuela en la precámara y al niño atrapado debajo de ella.