El primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, defendió ante la 81° Asamblea General de la ONU la posición británica sobre las Islas Malvinas, aseguró que Londres sostendrá su posición frente a cualquier amenaza contra sus territorios y reivindicó el derecho de los habitantes del archipiélago argentino a permanecer bajo soberanía británica.
"Esto tiene que ver con defender la Carta de las Naciones Unidas y el Estado de derecho. Nos mantendremos firmes frente a cualquier amenaza y desafío al Estado de derecho, no solo de Rusia, sino también de otros, incluso cuando amenacen el derecho de los territorios británicos a seguir siendo británicos, como las islas Malvinas", expresó Burnham durante su exposición.
Puerto Argentino, capital de las Islas Malvinas.
Observatorio Malvinas
El mandatario británico inlcluyó estas declaraciones dentro en un mensaje en el que también se refirió a la guerra entre Rusia y Ucrania, las amenazas a la seguridad internacional y la necesidad de fortalecer la capacidad de disuasión del Reino Unido. En ese sentido, aseguró que Londres continuará trabajando para aumentar su poder militar, aunque aclaró que no pretende adoptar la estrategia de Moscú frente a los conflictos internacionales.
"Trabajaremos incesantemente para construir nuestro poder duro, nuestra disuasión, pero no jugaremos el juego de Rusia", afirmó Burnham. Durante su intervención también abordó otros asuntos de la agenda internacional, entre ellos la inteligencia artificial, el conflicto en Medio Oriente y los desafíos económicos que enfrentan distintos sectores de la población.
La advertencia de Gran Bretaña contra Rusia
El primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, centró parte de su primer discurso ante la Asamblea General de la ONU en la amenaza que, según señaló, representa Rusia para su país y sus aliados. "Las agencias rusas han utilizado todos los medios a su alcance para difundir mentiras y desinformación y aprovecharse de los miedos de la gente", aseguró.
Burnham sostuvo que agencias rusas falsificaron el sello de 28 organizaciones británicas, entre ellas universidades y la BBC, y afirmó que también intentaron interferir en las elecciones generales de 2019. Además, advirtió: "El Kremlin gasta alrededor de 1.300 millones de libras cada año en manipular la información".
Andy Burnham, primer ministro de Reino Unido.
Captura de video
El mandatario británico también vinculó la desinformación con las dificultades económicas de parte de la población. Según explicó, el costo de vida, el desempleo y los obstáculos para acceder a educación o capacitación pueden aumentar la vulnerabilidad de las personas frente a esos contenidos. Por eso, anunció un plan de diez años para abordar esas problemáticas.