Masacre en Chaco: un policía mató a su padre y a su expareja y tomó de rehén a su hijo

Un cabo primero de la fuerza provincial protagonizó una mañana de terror en Resistencia y Puerto Vilelas que terminó con dos víctimas fatales. El agresor se atrincheró con una mujer y un niño antes de ser neutralizado por grupos especiales.

Un cabo primero de la Policía del Chaco, identificado como Luciano Etudie, asesinó a tiros a su padre y a su expareja este martes en las localidades de Resistencia y Puerto Vilelas. El efectivo desató la tragedia tras una discusión familiar y un posterior secuestro que mantuvo en vilo a la provincia.

El raid violento inició en una vivienda de la calle Lestani al 600, donde el uniformado disparó contra su padre, Alberto Etudie, de 57 años. Según los investigadores, el ataque ocurrió luego de que el hombre mayor se negara a entregarle las llaves de su automóvil al agresor.

Tras el parricidio, el policía se trasladó al domicilio de su expareja, Graciela Mabel López, a quien tomó como rehén junto a su hijo menor de edad. El atacante llevó a las víctimas bajo amenaza hasta el paraje Las Tres Bocas, donde se atrincheró frente a la llegada de los patrulleros.

Durante el asedio, Etudie entabló un diálogo tenso con sus propios compañeros de fuerza y funcionarios judiciales. En ese intercambio, el cabo confesó que se había mandado "una macana" y que ya estaba "jugado", frases que alertaron a los agentes sobre la existencia de un crimen previo.

El atacante ejecutó a la mujer antes de caer herido

Aunque los mediadores lograron la liberación del niño, el cabo disparó contra López y le causó la muerte de forma instantánea frente a los testigos. Ante la ejecución de la mujer, el Cuerpo de Operaciones Especiales (COE) intervino con fuego para neutralizar al tirador.

El policía recibió un impacto de bala en el rostro que le produjo heridas graves en el mentón y los pómulos. El personal médico lo trasladó bajo estricta custodia al Hospital Perrando, donde el equipo sanitario logró estabilizarlo para su posterior derivación a un sanatorio privado.

La fiscal de Género, Noelia Benítez, quedó a cargo de la causa para determinar la mecánica precisa de ambos homicidios. En el lugar del femicidio, los peritos secuestraron el arma reglamentaria calibre 9 milímetros y el teléfono celular del imputado para el análisis de las comunicaciones previas.