El Ministerio de Salud registró un nuevo caso de viruela del mono en la Ciudad de Buenos Aires, por lo que el total de contagios registrados durante las primeras 15 semanas de 2026 ascendió a ocho, de los cuales siete fueron confirmados con residencia en el territorio porteño y uno en la provincia de Río Negro, que tiene un antecedente de viaje a Chile.
El Boletín Epidemiológico Nacional de la cartera a cargo de Mario Lugones detalló que los ocho casos confirmados corresponden a pacientes hombres de entre 29 y 43 años, mientras que, en los reportes con información disponible, el principal antecedente fueron las relaciones sexuales con hombres y con parejas nuevas o múltiples.
En tal sentido, la mayoría de los casos corresponden al Clado Ib y solo en dos de los ocho casos se identificó el Clado I. Si bien el número de casos notificados se mantiene bajo, es importante considerar que en la Región de las Américas se notificaron 784 casos entre las semanas epidemiológica 1 y 13 de 2026, siendo Estados Unidos y Brasil los países con mayor carga de esta enfermedad, con 364 y 215 casos respectivamente.
Viruela del mono en México
La viruela símica se transmite de persona a persona por contacto directo.
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Según define la Organización Mundial de la Salud (OMS), la viruela símica es "una zoonosis viral, es decir, una enfermedad provocada por un virus transmitido de los animales a las personas, que produce síntomas parecidos a los que se observaban en los pacientes de viruela en el pasado, aunque menos graves".
Los síntomas comienzan con fiebre, cefalea intensa, inflamación de los ganglios linfáticos, dolor lumbar, dolores musculares e intensa falta de energía, para luego derivar en lesiones cutáneas, primero en el rostro y luego en el resto del cuerpo.
Las zonas más afectadas por las lesiones son el rostro (en el 95% de los casos), las palmas de las manos y las plantas de los pies (en el 75% de los casos).
Viruela del mono: cómo se contagia
La viruela del mono puede transmitirse a través del contacto estrecho con secreciones infectadas de las vías respiratorias o lesiones cutáneas de una persona infectada, o con objetos contaminados recientemente con los fluidos del paciente o materiales de la lesión.
Desde la OMS subrayaron que "la transmisión se produce principalmente por gotículas respiratorias, generalmente tras prolongados contactos cara a cara con el paciente, lo que expone a los miembros de la familia de los casos activos a un mayor riesgo de infección".