Las noches en la ruta 88 se volvieron un peligro latente, aseguraron los vecinos de Mar del Plata donde las picadas ilegales se repiten una y otra vez. Al reclamar en una garita policial, la respuesta de la policía fue desalentadora: “se nos escapan”. Hartos de que cada noche ocurra lo mismo, desataron una ola de denuncias en redes sociales.
Una lectora del portal marplatense 0223 relató que el viernes, a la altura del barrio Don Emilio rumbo a Batán, varias motos interrumpieron el tránsito y obligaron a los autos a frenar. “Casi chocamos y nos patearon el auto”, contó, al describir el momento de tensión que vivió junto a otras personas mientras los motociclistas corrían carreras clandestinas.
Tras el episodio en la ruta 88, los automovilistas afectados se acercaron a la garita policial ubicada junto a la estación de servicio para reclamar. Allí se toparon con otra familia que también había sufrido situaciones similares. A su vez, otra vecina, que vive a pocas cuadras, contó que las carreras clandestinas se repiten “casi todas las noches” y que ya había pedido intervención al Centro de Operaciones y Monitoreo, aunque nunca obtuvo una respuesta concreta.
Según relataron, los efectivos de la garita admitieron que cuando se da aviso a los patrulleros, los motociclistas suelen escapar y que su tarea se limita al perímetro inmediato donde están apostados. La denuncia reciente se sumó a una catarata de reclamos que advierten sobre el riesgo extremo que enfrentan quienes circulan por la zona.