El embajador de Estados Unidos en Argentina, Peter Lamelas, presenció el discurso del presidente Javier Milei por la 138° Exposición Rural en Palermo y al salir del evento junto a otros funcionarios del Gobierno explicó a la prensa por qué el jefe de Estado Donald Trump había definido un arancel de 10% para los productos argentinos en vez de 12,5%, como hizo con Brasil.
"Donald Trump bajó los aranceles a Argentina porque él se siente amigo del pueblo argentino", definió Lamelas este domingo luego de escuchar a Milei acusar al mandatario brasileño, Lula da Silva, de financiar la campaña antiargentina.
El diplomático aclaró que "Brasil está por otro camino" y, de esta manera, justificó que el arancel sobre los productos del país vecinos sea 2,5 puntos porcentuales más alto.
"Queremos finalizar las diferentes partes del del acuerdo que tenemos. Hay dos o tres otros asuntos que hay que finalizar, pero nosotros estamos apoyando eso, apoyando menos aranceles para el pueblo argentino", concluyó Lamelas.
Desde Casa Rosada, consideraron que la buena relación entre el mandatario republicano y libertario provocó que el grado de afectación sobre los aranceles sea menor en Argentina, aunque se esperan mayores definiciones sobre la puesta en práctica real, además de nuevo avances y negociaciones en el acuerdo comercial entre los países.
Qué aranceles había anunciado el gobierno de Donald Trump
Estados Unidos había anunciado que a partir del último viernes implementaría un nuevo régimen arancelario para las importaciones de 60 países, con tasas que irán del 10% al 12,6%.
La medida busca sancionar a los países que no implementaron controles suficientes para impedir el ingreso de productos elaborados mediante trabajo forzoso. En este marco, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) determino dos tipos de aranceles: uno del 10% para las economías que cuentan con prohibiciones o compromisos para combatir este tipo de mercadería, grupo en el que fue incluida la Argentina, y otro del 12,5% para los países que, según la administración, no adoptaron las medidas suficientes.
"El presidente Trump reconoce que décadas de persuasión moral no han erradicado el trabajo forzoso de las cadenas de suministro globales. Estados Unidos mantiene una prohibición de importación de productos elaborados con trabajo forzoso desde hace casi un siglo y la aplica rigurosamente; ya es hora de que nuestros socios comerciales hagan lo mismo”, declaró el representante Comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer.