Lionel Scaloni dejó Pujato después de pasar unos días en su ciudad natal junto a su familia, en el marco del merecido descanso posterior al Mundial 2026. Aunque la Selección Argentina no pudo quedarse con el título tras perder la final ante España, el entrenador recibió durante su estadía numerosas muestras de cariño y reconocimiento por los logros alcanzados al frente del equipo nacional.
La noticia de su partida se conoció de una manera tan sencilla como inesperada. En la puerta de la casa de sus padres apareció un cartel escrito a mano que llevaba un claro mensaje para los vecinos y fanáticos que todavía esperaban acercarse para saludarlo: "Leo ya se fue anoche!! Gracias por tanto cariño".
Durante los días que permaneció en Pujato, Scaloni recibió la visita constante de vecinos y simpatizantes que se acercaron para agradecerle por el trabajo realizado con la Selección. El entrenador respondió con la misma cercanía y se tomó el tiempo para sacarse fotografías, firmar autógrafos y saludar a quienes se acercaban a su vivienda.
Las camisetas de la Selección fueron, como era de esperar, uno de los objetos más elegidos para llevarse la firma del entrenador. Pero también hubo pedidos mucho más particulares: Scaloni firmó yesos y hasta un automóvil que había sido ploteado con imágenes suyas y de los futbolistas que integraron la Selección Argentina.
El cariño también se expresó a través de los regalos. Durante esos días, el técnico recibió presentes de todo tipo, desde un rogel hasta un kilo de frutillas y una torta decorada con motivos de la Selección. Cada obsequio fue otra muestra del reconocimiento de los habitantes de Pujato hacia uno de los grandes protagonistas de la historia reciente del fútbol argentino.
Entre las demostraciones de afecto también se repitió un pedido que se convirtió en una constante: que Scaloni continúe al frente de la Selección Argentina. Los hinchas aprovecharon cada encuentro para transmitirle su deseo de que siga siendo el entrenador de la Albiceleste y extienda su ciclo más allá del Mundial.
La presencia del técnico alteró durante varios días la tranquilidad habitual de Pujato. La llegada permanente de personas obligó incluso a reforzar la organización en las inmediaciones de la vivienda familiar, mientras Scaloni se mostró dispuesto a compartir parte de su tiempo con quienes se acercaron a saludarlo.
El entrenador también aprovechó su estadía para reencontrarse con algunas de sus actividades habituales. En uno de esos momentos se lo pudo ver recorriendo en bicicleta las calles de la localidad y sus alrededores, una de sus grandes pasiones fuera del fútbol.
Además, tuvo tiempo para acercarse a una cancha de la región y disfrutar de un partido de fútbol desde otro lugar. En cada aparición pública volvió a recibir muestras de afecto, fotografías y reconocimientos de quienes quisieron agradecerle por todo lo conseguido con la Selección.
Ahora, con su despedida de Pujato, Scaloni continuará con su descanso junto a su familia antes de volver a enfocarse en sus compromisos con el seleccionado. La próxima ventana FIFA marcará el regreso de la actividad internacional y también abrirá nuevamente el debate sobre su futuro al frente del equipo.