Un video grabado en las playas de Monte Hermoso generó el repudio total de toda la comunidad en redes sociales ya que una pareja de turistas sacó del mar a un pingüino sólo para tomarse fotos y generar contenido. Lo manipularon hasta dejarlo en la orilla donde otras personas se acercaron para grabarlo. Gracias a la corriente de las olas, el animal pudo volver al agua.
En las imágenes se puede ver como las dos personas extraen al animal del agua y lo manipulan hasta arrastrarlo a la orilla para sacarse fotografías, mientras otras personas que también estaban en la playa lo rodearon en un semicírculo, exponiendo al animal a una situación de estrés. Según revelaron las fuentes locales, la pareja nadaba en la costa de la localidad balnearia de Monte Hermoso cuando se encontraron con el ejemplar que buscaba escapar de la manipulación humana.
Las recomendaciones de los especialistas advierten que no se debe tocar ni retirar a los animales marinos de su hábitat natural, especialmente a los pingüinos que llegan a las costas con el fin de descansar o mudar el plumaje. El simple contacto con los humanos puede provocarles un estrés extremo, incluso con consecuencias fatales.
El video se viralizó en cuestión de segundos y generó una ola de críticas hacia estas dos personas que actuaron de una forma irresponsable y poco empática con el animal. “Gente ignorante, mala, que saca a los animales de su hábitat natural y los agarra de muy mala manera”, indicó la joven que compartió las imágenes en la comunidad.
Desde el Museo de Ciencias Naturales Vicente Di Martino se pronunciaron respecto al hecho y aportaron información clave sobre el ejemplar manipulado por estas personas. Se trata de aves migratorias que “en esta época se movilizan hacia Brasil”. En ese sentido, insistieron en que no se debe molestarlas, mojarlas, darles de comer o llevarlas al mar. Se debe respetar al animal y en el caso que necesite atención veterinaria, acudir a las autoridades pertinentes para que intercedan. Asimismo, se recomienda crear un perímetro libre alrededor del animal para evitar la circulación de personas que puedan estresarlo aún más.