Los seis detenidos por el caso Loan, las 55 evidencias de los fiscales y una incógnita: ¿alcanza?

El peritaje odorológico en el que perros adiestrados marcaron la huella de olor del menor en dos vehículos podría no ser suficiente para mantener detenidos a los seis imputados.

Los fiscales correntinos que hasta ayer investigaban la desaparición de Loan Danilo Peña y remitieron el expediente a la justicia federal bajo la hipótesis de que el niño de 5 años fue entregado a una red de trata de personas, enumeraron en su imputación 55 evidencias contra los seis detenidos, pero solo una de ellas, el peritaje odorológico en el que perros adiestrados marcaron la huella de olor del menor en dos vehículos de la funcionaria María Victoria Caillava y su esposo, Carlos Guido Pérez, compromete a los acusados.

¿Será suficiente para que la justicia federal mantenga la hipótesis de la trata? ¿Permanecerán detenidas las seis personas imputadas y con prisión preventiva?

El hecho que los fiscales Guillermo Barry y Juan Carlos Castillo le imputan a ese matrimonio y a los otros cuatro detenidos, está enunciado en la resolución 491 -a la que accedió C5N-, que ayer dictó el juez de Garantías de Goya, Darío Alejandro Ortiz, para declarar la incompetencia y enviar toda la causa a Juzgado Federal de esa ciudad, a cargo de la jueza Cristina Pozzer Penzo.

“El día 13 de junio del 2024 a eso de las 15 horas aproximadamente los imputados Pérez y Caillava captaron al menor Loan de 5 años de edad, lo trasladaron a un destino desconocido con fines de explotación, la captación tuvo lugar en mediaciones de la casa Catalina Peña (abuela paterna de Loan) ubicado en Paraje Algarrobal de la localidad de 9 de Julio, provincia de Corrientes”, señala el primer párrafo de lo que judicialmente se denomina “la descripción del hecho”.

Loan
Loan lleva 12 días desaparecido.

Loan lleva 12 días desaparecido.

El texto señala que “para lograr el objetivo, Pérez y Caillava contaron con la colaboración de los imputados Bernardino Antonino Benítez (tío de Loan), Daniel Oscar Ramírez y Mónica del Carmen Millapi, ellos llevaron a cabo una manera consistente en sacar al menor de la custodia de su padre, llevándolo a una zona de monte a una distancia de 600 metros del domicilio del menor, con excusa de recoger y consumir naranjas, ayuda sin la cual, los primeros no podrían cometer el delito”.

Estos cinco detenidos quedaron imputados por “captación de personas con fines de explotación agravado por ser la victima menor de 18 años” (trata de personas), delito que según el artículo 145 ter. del Código Penal, se castiga con una pena de entre 10 y 15 años de cárcel.

A Pérez -exintegrante de la Armada-, y su mujer Caillava -directora de Producción de la municipalidad de 9 Julio-, les atribuyen el rol de “coautores” y a los otros tres

Distinta es la situación del sexto y último imputado, el comisario Walter Adrián Maciel, quien quedó acusado de “encubrimiento calificado por la gravedad del delito precedente y la calidad de funcionario público del autor”.

Al jefe policial lo acusaron de “plantar” el botín que fue hallado enterrado a tres kilómetros de la casa de la abuela y de amedrentar con citaciones que la Justicia no había dispuesto, a los vecinos que participaban de las marchas de protesta.

Detenidos Desaparicion Loan

Los seis detenidos finalmente fueron imputados.

Los fiscales sostuvieron que el exjefe de la comisaría de 9 de Julio “alteró rastros y pruebas del hecho, entorpeciendo de esta manera el curso de la investigación al sacar del barro una zapatilla que luego se confirmó que era de Loan, simulando además que el mismo la había hallado, cuestión que existe evidencia que el calzado fue encontrado por Laudelina Peña,

determinándose a posteriori por el informe de subdirector de defensa civil que la evidencia en cuestión había sido colocada intencionalmente para desviar la pesquisa, toda vez Loan no había estado en el lugar de la ubicación de la zapatilla”.

Las 55 evidencias

Tras redactar la imputación, los fiscales Barry y Castillo dejaron asentado en la causa el listado de 55 “evidencias” que le hicieron conocer a los imputados y sus defensas para sostener la acusación.

Sin embargo, esa nómina -a la que también accedió C5N-, está mayormente conformada por documentos, actas y constancias más bien formales relacionadas al inicio de la búsqueda de Loan, como por ejemplo las actuaciones de la comisaría de 9 de Julio, croquis ilustrativos, imágenes satelitales, resultados de rastrillajes y hasta la copia del DNI y la partida de nacimiento del niño.

Lo que sí se destaca entre las pruebas enunciadas por los fiscales es la evidencia N° 21 que es el “informe del resultado de la Pericia Odorológica de fecha 21/06/2024, suscripto por el perito en odorología Dr. Mario Rosillo”.

Este es el peritaje que el viernes pasado por la noche impulsó el giro de la causa con las tres nuevas detenciones de la funcionaria, su esposo exmilitar y el comisario.

Fiscales Loan
Los fiscales que investigan la desaparición de Loan.

Los fiscales que investigan la desaparición de Loan.

En ese peritaje, los perros adiestrados detectaron el rastro de olor de Loan en los dos vehículos del matrimonio Pérez-Caillava.

Los fiscales informaron que en la camioneta Ford Ranger blanca con la que fueron al campo de la abuela del niño, los perros marcaron el rastro odorífero de Loan con un 50% de probabilidad, y en el auto Ford Ka rojo con el que al día siguiente viajaron a la provincia de Chaco, en un 100%.

Para los investigadores, Loan fue sacado del campo en la Ranger, y luego, fue llevado a Chaco en el Ford Ka.

El trabajo en el campo de “25 binomios de perros de distintas características, para detectar personas vivas, muertas y que no encontraron rastros que salgan de la zona entre el naranjal y la casa de la abuela” es otro de los elementos destacados por los fiscales para “abandonar la hipótesis de la pérdida del niño y entender que el menor fue llevado”, según se detalla en la resolución judicial.

¿Qué es la odorología forense?

La odorología forense es una técnica científica que utiliza perros adiestrados para identificar el olor humano en investigaciones criminales.

Según los expertos, cada persona tiene una huella olorosa única que los perros pueden discriminar. Una vez que el animal toma la muestra de olor del individuo a buscar a partir de una prenda de vestir u otro elemento en el que haya quedado su aroma, el perro puede luego identificar si esa persona estuvo en algún sitio o en contacto con algún elemento.

Si bien el trabajo de los perros ha sido clave en muchas investigaciones, en el ámbito judicial muchas veces se pone en duda su valor probatorio y termina siendo considerado más como “un indicio” que como una prueba científica contundente, algo que sí ocurre una huella dactilar o un ADN.

Hay algunos casos que en los últimos tiempos terminaron mal con el aporte del olfato de los perros y la participación de sus adiestradores.

El primero es el femicidio de Anahí Benítez, la adolescente de 16 años hallada violada y asesinada en 2017 en la reserva Sata Catalina del partido bonaerense de Lomas de Zamora. En un primer juicio realizado en 2020, las pericias odorológicas del perro weimaraner “Bruno” -considerado como “el Messi de los canes” o “el detector de femicidas”-, fueron claves para que el imputado Marcos Bazán fuera condenado a prisión perpetua. Bruno y su entrenador Diego Tula habían detectado la presencia de Anahí en la casa de Bazán y el rastro del olor del propio acusado en el sitio donde se halló semienterrado el cadáver.

Pero en diciembre de 2021, el Tribunal de Casación Penal bonaerense anuló la condena, mandó a hacer otro juicio y, en 2023, Bazán terminó absuelto por otro tribunal que, entre otros motivos, cuestionó el “escaso rigor científico” que tenía la pericia olfativa del can.

Otro caso, más grave, es el de Marcos Herrero, un entrenador de perros que actuó en varios hechos resonantes y ya cuenta con una condena y tiene abiertos otros procesos penales, directamente por plantar pruebas con sus perros.

En marzo de 2023, Herrero fue condenado por la justicia mendocina a ocho meses de prisión por “falsa denuncia, falso testimonio, usurpación de títulos y encubrimiento simple”, por plantar evidencia en el marco de la búsqueda de Viviana Luna, desaparecida desde diciembre del 2016 en la localidad de Potrerillos.

En el juicio se demostró que sus perros encontraron huesos que genéticamente se demostró que no eran de Luna, sino masculinos y además del mismo esqueleto que de otro hallazgo suyo en la provincia de Santa Cruz.

A su vez, el mes pasado, un fiscal federal de Bahía Blanca pidió elevar a juicio oral a Herrero por “falso testimonio agravado” en el marco de la causa por la desaparición y posterior muerte de Facundo Astudillo Castro, el joven visto por última vez el 30 de abril de 2020 y cuyo cuerpo fue hallado esqueletizado en un cangrejal el 15 de agosto de ese mismo año en la zona de Villarino Viejo.

Para el fiscal, en esta investigación, Herrero “procuró incorporar a la causa conclusiones mendaces y pruebas plantadas, con el claro objeto de incriminar a los miembros de las fuerzas policiales en la desaparición de Astudillo”.

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