Como cada año, cuando se aproxima el verano las temperaturas empiezan a ser elevadas y cada vez se superan las máximas y bajo ese contexto hay que tener en cuenta una serie de recomendaciones para protegernos de los golpes de calor.
Como cada año, cuando se aproxima el verano las temperaturas empiezan a ser elevadas y cada vez se superan las máximas y bajo ese contexto hay que tener en cuenta una serie de recomendaciones para protegernos de los golpes de calor.
El médico clínico, Ramiro Heredia, habló con Leandro Rud en “La Noche” por C5N sobre el cambio climático donde las temperaturas son cada vez más elevadas y remarcó que cada vez “hay más olas de calor”.
“Cada vez las temperaturas mínimas y máximas son más altas que el promedio para el lugar y la época del año en la que estamos”, explicó y agregó: “Eso afecta a los seres vivos en general y nos expone a los humanos a la enfermedad por calor: abarca desde malestar, incomodidad, no dormir bien, hasta tener calambres, agotamiento o incluso una enfermedad grave que es el golpe de calor”.
Cuando uno está expuesto a temperaturas elevadas y a una humedad ambiente elevada, nuestro cuerpo puede perder la capacidad para regular su temperatura porque pierden eficacia los mecanismos para eliminar el calor del cuerpo.
“Nuestro cuerpo se empieza a recalentar y presenta distintos síntomas: mareos, dolor de cabeza, sensación de desvanecimiento, agotamiento, debilidad, hasta alucinaciones o incluso estar casi dormido. Se eleva la frecuencia cardíaca, la presión baja, la piel se pone roja y caliente. Siempre es una emergencia médica. El calor nos afecta a todos”, señaló el profesional.
Según explicó el médico, existen distintas estrategias para prevenir o mitigar el efecto del calor sobre el cuerpo. Uno es el uso del aire acondicionado: “Si no está disponible, uno debería ventilar la casa en los horarios donde la temperatura baja y mantenerla cerrada y oscura durante las horas de más calor”.
Al mismo tiempo, otra opción es el uso de ventiladores, que “remueven el aire, pero no enfrían el ambiente, sino que depende mucho de la temperatura de nuestra piel. “El ventilador remueve la nube de vapor y humedad que nos rodea. Es útil cuando la temperatura ambiente es menor a la temperatura de nuestro cuerpo”, sostuvo.
Por último, consultado por las recomendaciones diarias para evitar los golpes de calor destacó la hidratación, “buscar ambientes frescos, elegir espacios verdes por sobre el cemento, usar ropa de algodón y clara, cubrirnos la cabeza, usar lentes y protector solar”.