Largas filas y demoras para cargar GNC por las restricciones de gas: los motivos

Las bajas temperaturas elevaron el consumo domiciliario y Camuzzi mantiene las limitaciones al suministro de GNC. En la provincia de Buenos Aires también continúa una reducción del 30% para las industrias.

Las restricciones en el suministro de gas volvieron a generar largas filas en las estaciones de gas natural comprimido (GNC) en La Plata, Mar del Plata y distintas ciudades de la provincia de Buenos Aires. Tras algunos días de relativa normalidad, automovilistas y taxistas volvieron a encontrarse este lunes con demoras y cupos limitados para cargar combustible, en un escenario que podría complicarse durante el inicio de la semana.

Desde Camuzzi confirmaron que el esquema de restricciones continúa vigente, aunque todavía no existe una fecha definida para su finalización. La empresa atribuyó la medida al fuerte incremento de la demanda residencial provocado por las bajas temperaturas.

Según explicaron, el abastecimiento de los hogares tiene prioridad durante los períodos de alta demanda y las condiciones del sistema determinarán cuándo podrá normalizarse el suministro.

El viernes, desde el sector habían señalado además dificultades vinculadas con el transporte del gas proveniente de los yacimientos ubicados en el oeste del país. La situación ya había obligado a aplicar restricciones días atrás, cuando la medida alcanzó exclusivamente al expendio de GNC.

Disminución de gas: cómo afecta a los taxis y la industria

Los taxistas de las zonas afectadas atravesaron el fin de semana con una situación algo más controlada debido a que parte de los trabajadores se anticipó a las restricciones y cargó combustible el día anterior. Además, el menor movimiento habitual de los sábados y domingos ayudó a reducir la presión sobre las estaciones.

Sin embargo, el panorama cambió este lunes con el regreso de la actividad laboral registrándose largas filas para poder abastecerse de gas ante la venta limitada de GNC. Desde el sector advierten que los 2.000 metros cúbicos habilitados en algunas bocas pueden agotarse rápidamente, dejando a numerosos conductores sin posibilidad de cargar.

En paralelo, las restricciones también alcanzan al sector industrial. Las empresas continúan con una reducción del 30% en el consumo de gas, mientras se mantiene la prioridad del suministro para los usuarios residenciales.

Faltante de GNC: por qué algunas zonas se quedan sin gas en invierno y cuál es la millonaria diferencia en los contratos de las estaciones

La llegada de las bajas temperaturas volvió a poner en agenda el faltante de GNC en distintas estaciones de servicio del país. Para entender las razones detrás de este escenario, Pedro González, representante de la Cámara de Expendedores de Gas Natural Comprimido, explicó en diálogo con La Mañana, en C5N,cómo funciona el sistema de distribución y por qué el desabastecimiento afecta de manera muy desigual a las distintas localidades.

De acuerdo con González, el sistema de GNC funcionó bien en general, pero las interrupciones responden a decisiones contractuales privadas entre las estaciones de servicio y las distribuidoras. Existen dos tipos de contratos: los "firmes" (que garantizan el suministro continuo pagando un volumen diario fijo todo el año) y los "interrumpibles" (más baratos, pero sujetos a cortes cuando se dispara la demanda residencial para proteger el consumo de los hogares).

Al ser consultado sobre la brecha de costos entre ambas modalidades, González reveló que la conveniencia financiera es sumamente tentadora para los empresarios: "La diferencia económica es muy grande. Es alrededor de $40 millones en un año". Esta cifra varía según el volumen de metros cúbicos diarios que cada empresa decida contratar en firme.

Esta diferencia en la contratación explica por qué el desabastecimiento no se siente de la misma manera en todos lados. En la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano bonaerense, donde se concentran casi 800 estaciones, el 98% cuenta con contratos firmes, por lo que el servicio casi no sufre alteraciones. Sin embargo, la situación es opuesta en otras localidades bonaerenses. "Hay lugares emblemáticos como La Plata donde algo cambió por suerte en este periodo anterior", señaló González, detallando que en la capital provincial históricamente solo 5 de las 45 estaciones tenían contratos firmes, lo que dejaba a la ciudad desabastecida y generaba protestas de taxistas, remiseros y fleteros.

El origen de este problema en La Plata se remonta a un acuerdo informal del pasado entre los propios estacioneros: "Si nos pasamos todos a interrumpible, total, si somos muchos no nos va a cortar". No obstante, la estrategia falló porque las distribuidoras, como Camuzzi, están obligadas por ley a priorizar el consumo de gas domiciliario ante cualquier caída de presión en los gasoductos.

El referente de la Cámara de GNC aclaró que el problema en Argentina no es la falta de materia prima, sino la infraestructura de transporte para soportar los picos de frío extremo, momento en que el consumo de los hogares se dispara de golpe. "Lamentablemente nosotros tenemos hoy mucha producción de gas, sobre todo por Vaca Muerta, pero no tenemos las redes suficientes", advirtió González. Cuando las temperaturas caen de forma abrupta, millones de hogares encienden sus estufas en cuestión de minutos, lo que hace que la demanda residencial pase de representar un 30% a alcanzar un 70% u 80% del total, obligando a cortar a las industrias y estaciones con contratos interrumpibles.

González recordó que Argentina gozaba de pleno autoabastecimiento hacia el año 2000 y se construían gasoductos con regularidad. Sin embargo, advirtió que desde el período 2000-2001 la inversión se paralizó casi por completo.

Si bien destacó avances recientes, como algunas obras que permitieron a las provincias del norte dejar de depender del gas importado de Bolivia, cuya producción venía en declive, remarcó que el déficit acumulado sigue siendo muy alto. En ese sentido, subrayó la complejidad de estas obras de infraestructura: "Planificar y realizar un gasoducto tarda años. Son miles de kilómetros de distancia, no es algo que podamos resolver ni en uno ni en dos".

A pesar de las dificultades logísticas estacionales, González concluyó defendiendo el valor del GNC para el parque automotor argentino, recordándolo como el combustible más abundante, ecológico y económico disponible en el país.