La empleada de una panadería de La Plata acusó a sus jefes por maltrato y, tras presentar la renuncia, denunció que le pintaron el vehículo y se lo destruyeron.
La empleada de una panadería de La Plata acusó a sus jefes por maltrato y, tras presentar la renuncia, denunció que le pintaron el vehículo y se lo destruyeron.
El viernes de la semana pasada Gisela, tras desvincularse del comercio, presentó una denuncia por amenazas en la Justicia y, desde ese momento, se desató el horror. Las amenazas y hostigamiento las realizaba un repartidor del local.
Las cámaras de seguridad captaron el momento en el que el vehículo era vandalizado y detectaron que los responsables también trabajaban en esa panadería.
La víctima, quien mantuvo relaciones laborales durante dos años con la panadería, denunció maltrato, jornadas de trabajo de 15 horas sin descanso y también un pago poco acorde a las tareas realizadas. “No puedo salir a la calle, pueden mandar a hacerme cualquier otra cosa”, expresó en C5N.
El drama de Gisela espera el accionar de la Justicia. La joven admitió que no sale de la casa desde el viernes y sus agresores están libres.