La insólita defensa de un hombre acusado de asesinar a su pareja mientras tenían sexo: "Soy gordo y la aplasté sin querer"

Sergio Navarro enfrenta cargos por homicidio doloso tras la muerte de Ada Barroso, que ocurrió el 11 de marzo pasado en Caleta Olivia. El agresor alegó un accidente íntimo, pero la autopsia evidenció asfixia mecánica y fracturas múltiples.

La Justicia de Santa Cruz investiga a Sergio Navarro, de 34 años, por el femicidio de su pareja, Ada Barroso, ocurrido el 11 de marzo de 2026 en Caleta Olivia. El imputado relató ante las autoridades que mató a la mujer de 44 años por accidente durante un encuentro sexual con una insólita justificación: "Soy gordo y la aplasté sin querer".

El informe forense desmintió esa primera versión oficial brindada por el sospechoso. La autopsia determinó la asfixia mecánica como causa de la muerte y constató nueve costillas fracturadas, edemas internos y perforaciones en ambos pulmones.

Ante la gravedad de las lesiones documentadas, la Justicia ordenó la exhumación del cuerpo a poco más de un mes del crimen. Los restos fueron trasladados a Río Gallegos para realizar nuevos estudios sobre la mecánica exacta del asesinato.

El Juzgado de Instrucción Nº 1 modificó la carátula inicial de la causa tras los primeros resultados. Ahora, Navarro enfrenta una acusación por homicidio doloso doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, con prisión preventiva efectiva y excarcelación denegada.

El entorno de la víctima y la querella revelan un contexto de violencia previa

Las amigas y compañeras de trabajo de Barroso relataron episodios constantes de violencia física, psicológica y económica. La hija de la víctima, Valeria Antezana, confirmó estos maltratos y expresó: "A mi mamá me la devolvieron en una caja. Sabíamos que la golpeaba". Además, sentenció que la mujer "no merecía esta muerte tan triste".

Las autoridades también hallaron marcas compatibles con mordeduras en las manos del presunto asesino. Sobre los detalles del ataque fatal, la abogada de la familia, Pamela Pérez, aclaró: "Todavía no se sabe si la aplastó con una almohada".

El equipo legal de la querella suma otra sospecha fundamental sobre las circunstancias de la agresión mortal. Respecto al momento previo al crimen en la casa del barrio 132 Viviendas, la representación de la víctima advirtió: "Tampoco sabemos aún si las relaciones sexuales fueron consentidas o no".

TEMAS RELACIONADOS