Kitarō Nishida, filósofo: "El mundo no está frente a nosotros, sino que vivimos en su interior como una ola en el mar"

El exponente japonés combinó nociones del budismo con las principales tradiciones de Occidente en su producción teórica sobre el ser y el entorno.

  • Nishida se dedicó a repensar la noción occidental del individuo desde una perspectiva oriental.

  • Sus planteos teóricos se basaron en la eliminación del concepto de "yo" escindido y autónomo del mundo para proponer una categoría superadora, que los incorporara.

  • La metáfora del mar de Nishida hace referencia a otro concepto, el de "basho", que es un lugar donde la división entre sujeto y objeto deja de existir.

  • Según el filósofo, los humanos experimentamos momentos de integración con el mundo que preceden al ego.

La reflexión del filósofo oriental Kitar Nishida, "el mundo no está frente a nosotros, sino que vivimos en su interior como una ola en el mar", sintetiza una de las críticas más profundas a la tradición moderna occidental, que durante siglos estructuró la relación entre sujeto y objeto como una distancia y separación insalvable entre quien observa y aquello observado.

Frente a esa escisión, el pensador japonés propone una comprensión radicalmente distinta: no hay un mundo enfrente, separado, sino una experiencia en la que conciencia y realidad emergen en una misma trama.

En esa línea, Nishida se dedicó a unir la tradición budista con las principales teorías filosóficas occidentales, y desarrolla el concepto de "experiencia pura", entendido como ese instante previo a distinguir 'algo', cuando todavía no se ha configurado el entendimiento sobre la cosa observada y la separación entre el yo y la cosa aún no existe. Por ejemplo, cuando uno se queda completamente absorbido por la vista del horizonte. En cada uno de estos momentos no hay distancia alguna entre sujeto y objeto, plantea el pensador.

Kitaro Nishida

Esta perspectiva se profundiza con el concepto de "basho", una categoría filosófica que dice que existen realidades fundamentales donde se integran sujeto y objeto, superando la lógica dualista. Por ejemplo, el mar. Y esto lo que significa es que la identidad individual no es algo ajeno e independiente, sino que se trata de una autodeterminación dentro de un todo.

La identidad individual, que es la piedra de toque sobra la que está emplazada la filosofía occidental, para esta tradición oriental no existe: deja de pensarse como algo autónomo para pasar a convertirse en una parte de un todo más grande, en línea con la influencia del budismo Zen y la noción de interdependencia.

Quién fue el filósofo Kitar Nishida

Nacido en 1870, Nishida es considerado el principal referente de la Escuela de Kioto, un movimiento clave para comprender el pensamiento japonés del siglo XX. Su obra más influyente, Un estudio del bien, sentó las bases de un proyecto intelectual que buscó articular la tradición filosófica occidental con las raíces del pensamiento oriental, en particular el zen.

En su contexto histórico, las tensiones del imperialismo japonés más la creciente aceleración de la modernidad, llevaron a Nishida a ocuparse en la tarea contraria: el filósofo se encargó de repensar la identidad y la experiencia humana desde una perspectiva que evitara las categorías individualistas de Occidente como el repliegue irreflexivo en la tradición. Su legado, que combina rigurosidad conceptual con una sensibilidad filosófica singular, continúa siendo una referencia ineludible para entender las formas en que el pensamiento contemporáneo puede cuestionar las fronteras entre el yo y el mundo.

Kitar Nishida