Un custodio que acompañó a Diego Armando Maradona durante su internación domiciliaria en el partido bonaerense de Tigre declarará este martes en el juicio por la muerte del astro argentino. La intención del fiscal Patricio Ferrari era que declarasen los tres custodios juntos, pero el último miércoles solo lo hizo Julio César Coria.
Julio César Soria visitó al paciente en la residencia del barrio cerrado San Andrés, donde el deportista permaneció tras recibir el alta de la intervención quirúrgica por el hematoma subdural en la Clínica Olivos. Ferrari había alegado en la última audiencia que no pudo comunicarse con él ni con el tercer custodio.
Soria rotaba los turnos cada semana junto a Coria y Marcelo "Chori" Domínguez en la vivienda de Benavídez. Se espera que el testigo recuerde cómo observó al futbolista, su estado de ánimo, la atención que recibía por parte de los enfermeros y si se comunicaba con el neurocirujano Leopoldo Luque; la psiquiatra Agustina Cosachov y el psicólogo Carlos Díaz.
Las mismas preguntas se le hicieron a Coria en los tribunales de San Isidro ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón. El custodio reconoció haberle practicado maniobras de reanimación cardiopulmonar a Maradona el 25 de noviembre de 2020, cuando falleció, y recordó que el 24 acudió al baño para “higienizarse”.
El exjefe de la seguridad de Diego había sido detenido en el primer juicio, anulado por supuesto falso testimonio.
En tanto, allegados a la defensa de Díaz, el especialista en el tratamiento de adicciones, consignaron que el imputado podría volver a comparecer el jueves 15.
Qué cargos enfrentan los imputados por la muerte de Diego Maradona
El médico clínico Pedro Di Spagna; la jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Forlini; el enfermero Ricardo Almirón; el coordinador de enfermería, Mariano Perroni; Luque, Cosachov y Díaz se encuentran acusados por el delito de homicidio simple con dolo eventual, cuya pena en expectativa va de ocho a 25 años de prisión.
Además, la enfermera Dahiana Gisela Madrid afrontará un debate por jurados populares, proceso que está demorado por un planteo de recusación contra la jueza María Coelho.