Luego del asesinato de Daniel Barrientos, chofer de la línea 620, el Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires dispuso una serie de controles aleatorios por parte de efectivos de la Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas a pasajeros de colectivos y distintos vehículos particulares.
Los controles son sorpresivos y van cambiando de lugar. Se realizan en diferentes puntos del conurbano bonaerense, con el objetivo de prevenir y desalentar robos.
En el caso de los colectivos, los efectivos ingresan algunos por la puerta delantera y otros por la puerta trasera, realizan el control de rigor y, en caso de que no haya nada sospechoso, descienden de la unidad y dejan que el ómnibus siga su curso.
"Para mí están bien los controles. Tardás 10 minutos más pero viajás más seguro a tu casa", reconoció un pasajero, al ser consultado por el móvil de C5N.