Ícono de la ciudad: cuántos años tiene el Casino de Mar del Plata y cuál fue su origen

La historia de este edificio se relaciona con la transformación cultural y social de una de las principales ciudades del país. Un repaso por sus orígenes, lujo y evolución a lo largo del tiempo.

El Casino Central de Mar del Plata es uno de los edificios más representativos de la ciudad. Diseñado por el prestigioso arquitecto Alejandro Bustillo, este espacio fue inaugurado entre 1938 y 1940 y llama la atención por su estilo arquitectónico único, que combina elementos clásicos con detalles modernos. Desde sus inicios, fue un centro de entretenimiento y un reflejo del cambio de las costumbres sociales en la Argentina.

Con su fachada revestida de piedra y ladrillo, mansardas de pizarra y un interior que destila elegancia, el Casino se convirtió rápidamente en un símbolo de distinción. Su apertura marcó una época en la que Mar del Plata comenzaba a consolidarse como el destino veraniego por excelencia para la élite porteña, que veía en sus salas un espacio de lujo y exclusividad. A lo largo del tiempo, este espacio evolucionó adaptándose a nuevas épocas y ampliando su acceso a públicos diversos.

Más allá de su arquitectura y exclusividad, la historia del Casino también narra los cambios culturales y sociales de la ciudad. Desde sus exclusivas fiestas para la alta sociedad hasta su transición hacia un centro accesible para todos, este ícono marplatense fue testigo del paso de décadas de tradición, glamour y transformaciones.

Casino central Mar del Plata

Cuál es la historia del Casino Central de Mar del Plata

La construcción del Casino Central comenzó en 1938 bajo la dirección del arquitecto Alejandro Bustillo, quien también diseñó su mobiliario con la colaboración de la Casa Comte y el diseñador francés Jean-Michel Frank. El edificio cuenta con un estilo ecléctico, influenciado por el Luis XIII, y una fachada que incluye ladrillos vistos y piedra típica de la región, aportando un carácter imponente frente a la playa Bristol.

En sus primeros años, el Casino era un espacio reservado exclusivamente para las clases altas, que asistían con trajes y vestidos de gala, reflejando la influencia de la belle époque. Este período coincidió con el auge de Mar del Plata como destino predilecto de la aristocracia, que encontraba en la ciudad una extensión de su estilo de vida europeo basado en el lujo.

La relación de Mar del Plata con el juego se remonta a finales del siglo XIX, cuando el casino operaba en el Bristol Hotel. Personalidades destacadas como Carlos Pellegrini, entonces vicepresidente, y vecinos ilustres como Pedro Luro y Saturnino Unzué, eran visitantes frecuentes.

Casino central Mar del Plata

En 1910, las mesas de juego del Club Mar del Plata se llenaron de croupiers franceses y españoles, atendiendo a una clientela que contaba con más dinero para apostar. Décadas después, en los años del gobierno peronista, el negocio del juego pasó a ser administrado por el Estado, aunque las empresas privadas conservaron cierta participación. Hoy, el Casino Central, además de ser un lugar de entretenimiento, es también un patrimonio histórico que refleja la evolución de la ciudad.

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