Una avioneta Cessna con matrícula ZP-BEE se precipitó a tierra el sábado por la tarde en el asentamiento San Isidro de Minga Guazú, en Paraguay. El accidente provocó la muerte instantánea de los dos ocupantes de la aeronave, la cual prestaba servicios para la empresa Prosegur.
El impacto ocurrió a escasos 750 metros de la pista del Aeropuerto Guaraní. La unidad cumplía un trayecto hacia la ciudad de Asunción con una carga masiva de dólares y reales al momento de la caída.
Una multitud de vecinos invadió el predio antes de la llegada de los uniformados. Los pobladores aprovecharon la destrucción de los contenedores de seguridad y retiraron los billetes que quedaron a la vista entre el fuego y los restos metálicos del fuselaje.
La firma transportadora de caudales confirmó la desaparición de u$s2 millones tras el peritaje inicial en la zona. Por su parte, los investigadores policiales secuestraron teléfonos celulares con evidencias sobre la organización del robo a través de servicios de mensajería.
Organizaciones criminales de la región fronteriza iniciaron un asedio contra los habitantes del asentamiento. Estos delincuentes aparentan ser oficiales de la Fiscalía o policías para exigir la entrega del dinero mediante actos de intimidación y registros domiciliarios ilegales.
El Ministerio del Interior paraguayo difundió una advertencia sobre la peligrosidad de estos operativos falsos. La autoridad solicitó a la población extrema cautela frente a sujetos sin acreditación oficial ante el riesgo de un aumento de la violencia en la localidad.