Habló el chofer de colectivo que se peleó con un pasajero y casi causa una tragedia: "Me subió el diablo"

Nicolás, el chofer de la línea 113, habló en C5N luego de ser desvinculado de la empresa tras el violento episodio. Reconoció errores, denunció hostigamiento de un pasajero y cuestionó el despido sin indemnización ni respaldo legal.

El chofer de la línea 113 involucrado en el grave episodio ocurrido a bordo de un colectivo que circuló varios metros sin conductor rompió el silencio. En diálogo con C5N, Nicolás dio su versión de los hechos que quedaron registrados en videos virales y que derivaron en su despido inmediato por parte de la empresa.

El episodio ocurrió mientras la unidad realizaba el recorrido entre Barrancas de Belgrano y San Justo. En las imágenes difundidas se observa cómo el colectivo continúa en movimiento mientras el conductor desciende del asiento para enfrentarse físicamente con un pasajero. La unidad cruzó semáforos en rojo y realizó maniobras erráticas, en una situación que pudo haber terminado en una tragedia.

Tras analizar las cámaras de seguridad del propio colectivo, la empresa resolvió despedir al chofer. Nicolás trabajó durante 15 años en la compañía y su padre durante 25. Frente a versiones que lo señalaban como una persona agresiva, lo negó de forma tajante: “Jamás tuve un comportamiento similar. Ese día se me subió el diablo”.

Según su testimonio, todo comenzó por una falla mecánica. “El colectivo me venía fallando la batería. Andaba mal. Esto me pasó en Villa Luro, me empezó a fallar y yo iba despacio para ver cómo podía llevar la unidad”, explicó. Dijo que en ese contexto un pasajero comenzó a insultarlo y a exigirle que se apurara. “Les expliqué que el colectivo tenía un desperfecto en la batería y no podía pasar los cambios”, relató.

Nicolás sostuvo que propuso interrumpir el servicio y que los pasajeros descendieran. “Les propongo bajar porque si no iba a tener que cortar el servicio”, indicó. Sin embargo, afirmó que uno de ellos, a quien describió como alcoholizado, continuó hostigándolo durante varias cuadras. “Estuvo hasta Flores hostigándome. Yo solo, tenía miedo, no encontré ningún patrullero”, aseguró.

Sobre el momento más crítico, reconoció su responsabilidad. “Reconozco el error que cometí de no llegar a poner el freno de mano. Intenté ponerlo pero fue tanto el miedo, la presión, el hostigamiento. El miedo me paralizó”, dijo. Y agregó: “No pasó nada de milagro”.

El chofer también apuntó contra la empresa y las condiciones laborales. “Me echaron sin pagarme nada. Me quedé sin obra social”, denunció. Relató que tras ser detenido no recibió respaldo alguno. “No tuve ni un abogado de la empresa, nadie me defendió. Ni un delegado apareció”, afirmó. Según contó, días después recibió el telegrama de despido. “Una semana me estuvieron boludeando y después me llegó el telegrama sin pagarme nada”.

En ese marco, planteó una crítica más amplia sobre el rol que deben cumplir los conductores. “Yo soy un profesional, pero no soy seguridad ni médico. En el colectivo, con un sueldo de 800 mil pesos, tenemos que ser seguridad, médico, tenemos que saber todo”, sostuvo. También explicó que cortar el servicio por una falla mecánica tiene consecuencias internas. “Si cortaba el servicio por la batería me hacían un parte por no colaborar con la empresa”, señaló.

“Yo doy la cara. No maté a nadie. Podría haber pasado, pero no pasó”, afirmó. Y cerró con una referencia a su situación personal: “Tengo una familia atrás, tengo un hijo con discapacidad y los medicamentos me salen 400 mil pesos. ¿Qué voy a hacer ahora?”, preguntó.