La Policía de Catamarca arrestó a la empleada doméstica de Juan Carlos Rojas, el ministro que fue encontrado asesinado en su casa el domingo pasado. El giro en la causa se dio después de que la Justicia detectara una serie de "inconsistencias" en la declaración de la mujer.
De acuerdo al testimonio de la empleada, de apellido Nievas, ella habló por teléfono con el ministro el sábado por la tarde. De pronto dejó de escucharlo y no trató de comunicarse nuevamente. El horario de la llamada coincide con la data de muerte de la autopsia, por lo que Rojas podría haber sido asesinado mientras conversaban.
Fuentes judiciales informaron que la mujer fue detenida esta miércoles por "algunas inconsistencias en la declaración que ya había prestado", sumadas al "análisis de los registros fílmicos en las adyacencias de la casa del ministro y el peritaje del celular de Rojas y de otros celulares", entre ellos los de sus hijos.
La empleada quedó a disposición del fiscal de la causa, Laureano Palacios, quien trabaja en equipo con otros dos fiscales por disposición de la Procuración General de la provincia. En las últimas horas se llevaron adelante varias medidas de prueba, aunque la causa continúa bajo secreto de sumario.
Uno de los investigadores reveló que "se realizaron peritajes en la casa de Rojas, en el Barrio República Argentina, donde se secuestró ropa y además, luego de algunas pruebas químicas, se encontró una mancha de sangre en el piso de la galería del patio de la vivienda".