La causa por el brutal femicidio de Agostina Vega en Córdoba sumó dos nuevos detenidos tras un avance fundamental en la investigación liderada por el fiscal Raúl Garzón. Se trata de Matías Jesús Córdoba (31) y su esposa Eugenia Ludmila Ascarruz (25), quienes alquilaban la planta alta de la vivienda del principal sospechoso, Claudio Barrelier, en la calle Juan del Campillo 878, lugar donde ocurrió el crimen. Ambos están imputados por el delito de encubrimiento agravado.
La detención se produjo luego de una pericia acústica crucial realizada en la escena del crimen durante la madrugada del pasado miércoles, en un horario similar al que se cometió el asesinato. Los peritos reprodujeron la canción "No Se Ve / Chingon" de la banda de cuarteto DesaKTa2 a distintos volúmenes para comprobar la sonoridad del inmueble.
El estudio arrojó un resultado contundente: desde el sector donde se encontraba la pareja se escuchaba con total claridad lo que sucedía en la habitación donde Agostina fue atacada, por lo que los investigadores concluyeron que perfectamente podrían haber escuchado sus pedidos de ayuda.
Córdoba y Ascarruz son pareja y están acusados de encubrimiento agravado.
Las cámaras de seguridad la clave de la investigación
Los registros de cámaras de seguridad y las pruebas reunidas confirmaron que los inquilinos permanecieron en el domicilio durante el horario del crimen, estimado alrededor de la una de la madrugada del 24 de mayo. Mientras la adolescente ingresó a la propiedad a las 22:55, Córdoba y Ascarruz lo hicieron apenas minutos después, a las 23:04, permaneciendo en el lugar durante casi diez horas.
De esta manera, elevan a seis el número total de arrestados en el marco de la investigación por el asesinato de la adolescente. Además de Claudio Barrelier, detenido por homicidio triplemente calificado, permanecen en prisión Osvaldo Fasseta, Soledad Andreani y Marianela Palmero, todos acusados por el mismo delito.
Claudio Barrelier, detenido por homicidio triplemente calificado, es el principal sospechoso del femicidio de Agostina Vega.
Un dato que cobró relevancia para los investigadores es el estrecho vínculo de los detenidos con la barra brava de Instituto de Córdoba. Se determinó que Córdoba es integrante de la facción "Los Capanga", mientras que Ascarruz se desempeñaba como vendedora ambulante en las afueras del estadio del club, una actividad que, según fuentes de la causa, implicaría acuerdos previos con los barrabravas. Además, sobre el hombre detenido pesa un antecedente penal por el delito de estafa.
Finalmente, la querella del caso sospecha que los inquilinos pudieron haber colaborado activamente para limpiar la escena del crimen, especialmente el baño del domicilio. En dicho ambiente, pericias con Luminol detectaron rastros de sangre que no eran visibles a simple vista y que habrían sido eliminados minuciosamente tras el asesinato.