Historias de San Cayetano en la era Milei: jubilados que vuelven a trabajar, despedidos y jóvenes sin empleo

Miles de devotos se acercaron desde temprano para formar parte de la tradicional ceremonia religiosa, que este año está marcada por un fuerte deterioro en los puestos de trabajo. "En este momento la fe es todo, sino no nos queda nada", señalaron.

"Yo soy jubilado, no me alcanza lo que cobro y todavía estoy trabajando. ¿Te parece?". "Siempre me hago un espacio para venir, más en estos tiempos". "Me apoyo en la fe, para que mi hijo pueda volver a tener trabajo". Las frases y testimonios recolectados entre los miles de fieles y devotos de San Cayetano que este viernes dijeron presente en el santuario ubicado sobre la calle Cuzco, a metros de la Avenida Rivadavia, dejan en claro que la situación es cada día más apremiante para millones de argentinos.

Muchos comenzaron la vigilia desde la noche del jueves, pero como si fuera un guiño del cielo, las tormentas se alejaron para darle lugar al sol y un intenso frío que desde temprano fueron testigos de las largas filas y una organización prolija junto a un fuerte operativo de seguridad.

El café caliente, las galletitas y los religiosos en diversas esquinas que bendecían cadenitas, espigas e incluso brindaban el sacramento de la confesión, hacían más amena la espera para entrar al santuario y llevarle sus oraciones al patrono del pan y el trabajo. San Cayetano llegó este año en un crítico momento del gobierno de Milei, con pérdidas de puestos de trabajo mes a mes y un crecimiento de la informalidad.

Desde la Iglesia siempre estamos tratando de acompañar a las familias, a cada una de las personas y la petición que vienen a traer ellos. Concretamente en el trabajo, San Cayetano como intercesor del trabajo de la familia, del pan de cada día, pero también sobre todo acompañando a aquellos enfermos que vienen también a pedir salud”, explicó a C5N uno de los párrocos presentes para recibir a los devotos.

Miles de fieles se acercaron a San Cayetano.

Miles de fieles se acercaron a San Cayetano.

"Soy jubilado y todavía estoy trabajando"

Gabriel tiene 75 años y estaba en la fila próximo a entrar al santuario de San Cayetano, ni el frío lo frenó de venir. Pasadas las 8, explicó a C5N que "vine temprano porque después tengo que trabajar". Ante la consulta sobre en qué momento lo agarra la festividad, explicó que "tranquilo porque vengo a agradecer".

"Yo soy jubilado, no me alcanza lo que cobro y todavía estoy trabajando. ¿Te parece?". Su historia de vida alcanza también a su esposa, quien también trabaja ayudando, según comentó Gabriel, "con cosas de ropa, arreglos y lo que puede".

En base a su análisis sobre la realidad actual, opinó que "son tiempos difíciles para trabajar la verdad. Los sueldos son bajos y…es complicada la situación. Muy complicada". Con su lento caminar, pero lleno de fe, Gabriel agradeció por haberlo escuchado en este momento.

La fe como pilar en tiempos de crisis.

La fe como pilar en tiempos de crisis.

A menos de 100 metros estaba Mariel, que hace 20 años vive en el barrio y cuenta con el privilegio de tener muy cerca la parroquia. "Estoy acá a tres cuadras, los domingos vengo a misa pero la celebración de San Cayetano es muy importante para mí. Vengo a agradecer, tengo trabajo, le pido a Dios que me ayude a mantenerlo año tras año", señaló.

"Pero además del agradecimiento, en esta oportunidad vine a pedir por hijo que hace pocos meses está sin trabajo. Son tiempos complicados pero ojalá encuentre pronto", completó la mujer, visiblemente emocionada.

Otras de las historias de San Cayetano es la de Juan Cruz, que a sus 37 años y con una campera que le habían dado en la última empresa que trabajó se acercó a Liniers para pedir por trabajo y agradecer que su esposa aún lo tiene. Entre su timidez y pocas palabras, dejó su testimonio a C5N.

Espigas, estampitas y cadenitas: los fieles llevaron sus pertenencias para ser bendecidas.

Espigas, estampitas y cadenitas: los fieles llevaron sus pertenencias para ser bendecidas.

"Vine temprano y mirá, con el frío que hace me estoy abrigando con esto que me dieron el invierno pasado en la fábrica que estaba trabajando. Cerró en noviembre pasado, nos despidieron a todos y desde ese momento me las rebusco como chofer de Uber, pero está muy complicado la situación", explicó.

García Cuerva con C5N: "Es tiempo para sostenernos unos a otros"

El arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires expresó sus sensaciones al llegar al santuario y previo a la misa que brindó pasadas las 11. "San Cayetano es la fe más entrañable de un pueblo creyente que me parece que se manifiesta en ocasiones como esta y sí, seguramente siempre nos va a sorprender porque uno podría decir 'ayer hubo lluvia', 'hoy hubo mucho frío" y uno dice 'y, sin embargo, la gente está acá. Increíble. La fe es más fuerte'".

Para Cuerva, "es tiempo para sostenernos unos a otros. Cualquier dificultad vivida como hermanos se hace un poquito más llevadera y creo que de eso se trata, por eso es todo un pueblo que viene a rezar al santo".

Acerca del mensaje que expresó en la ceremonia eucarística, el arzobispo porteño adelantó que "como siempre, es un mensaje destinado a todos".

"No solamente al pueblo creyente, no solamente a los que estén aquí, no solamente a la clase dirigente, sino a todos, porque el mensaje del Evangelio es un mensaje para todos y nos tiene que interpelar a todos. No es para unos u otros", completó.

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