Fuerte revés: la abogada acusada de racismo en Brasil irá a juicio y no volverá a Argentina
El Ministerio Público Fiscal de Río de Janeiro desestimó los argumentos de la defensa y resolvió que Agostina Páez enfrente un juicio por actos discriminatorios, además de impedirle regresar a su país hasta que se defina su situación judicial.
Agostina Páez, la abogada argentina detenida en Río, enfrentará juicio por actos discriminatorios.
La abogada Agostina Páez, acusada de racismo en Río de Janeiro, deberá enfrentar un juicio y permanecer en Brasil, según resolvió este miércoles la justicia de ese país. El tribunal rechazósu regreso a la Argentina al considerar que una eventual salida podría debilitar el control judicial y entorpecer el proceso. La decisión marca un nuevo revés para la defensa, que había solicitado garantías legales y cuestionado la causa mediante un hábeas corpus.
La postura del Ministerio Público Fiscal de Río de Janeiro se conoció recientemente al pronunciarse sobre los pedidos presentados por la defensa de la abogada argentina, quien permanece en Brasil desde enero. Según el dictamen, autorizar su regreso durante la etapa de instrucción podría debilitar el control judicial y dificultar la aplicación de una eventual condena, dada “la gravedad del hecho y la política de tolerancia cero frente al racismo establecida en la legislación brasileña”.
Por otra parte, la justicia brasileña desestimó el hábeas corpus de 50 páginas que cuestionaba el proceso y reclamaba garantías legales. En declaraciones a un canal colega, la abogada confirmó que el "Ministerio Público Fiscal rechazó toda la defensa, elevaron la causa a juicio y pidieron que se fije una nueva fecha de audiencia". La letrada está imputada por el delito de injuria racial, que contempla una pena de 2 a 5 años de prisión.
Agostina Páez abogada Brasil racismo
Redes sociales
La acusación respondió a la presentación de la defensa, que había objetado la validez del expediente alegando manipulación de pruebas digitales,desconocimiento del delito y parcialidad de testigos. Para la Fiscalía, en cambio, la denuncia está debidamente fundamentada, con hechos y víctimas identificados, una descripción precisa y pruebas suficientes —incluidos testimonios y videos— para avanzar con el proceso.
El documento señala que, según el Código Procesal Penal de Brasil, basta con que la acusación describa con precisión lo ocurrido, identifique a los involucrados y establezca la figura legal aplicable, requisitos que, de acuerdo con el Ministerio Público, se cumplen en este caso. Además, subraya que la propia defensa reconoce los hechos al ofrecer explicaciones alternativas y citar pruebas en su presentación.
La causa se originó a partir de un incidente ocurrido el 14 de enero en un bar de Ipanema, donde Agostina Páez fue acusada de realizar gestos racistas hacia los empleados tras una discusión por el cobro de la cuenta. La joven, por su parte, sostuvo que también recibió gestos inapropiados de parte del personal, aunque esa versión nunca fue incorporada a la acusación formal. El episodio derivó en una denuncia que rápidamente tomó estado público y dio inicio a un proceso judicial que hoy mantiene a la abogada bajo investigación en territorio brasileño.