El impactante derrumbe ocurrido en el barrio porteño de Parque Patricios quedó registrado en un video que muestra, segundo a segundo, cómo se desencadenó el hecho que destruyó más de 60 autos y afectó a cientos de familias.
Tras el derrumbe de la estructura, más de 60 autos quedaron completamente destruidos. Los vecinos, por su parte, todavía no han podido regresar a su casa. Todavía investigan qué fue lo que causó el hundimiento.
El impactante derrumbe ocurrido en el barrio porteño de Parque Patricios quedó registrado en un video que muestra, segundo a segundo, cómo se desencadenó el hecho que destruyó más de 60 autos y afectó a cientos de familias.
Según se desprende del informe preliminar difundido por Bomberos de la Ciudad, la clave está en la losa que sostenía la plaza con espacio verde ubicada sobre un sector de cocheras. Esa estructura debía soportar una carga determinada de material para garantizar su estabilidad. Sin embargo, todo indica que la carga era menor a la necesaria, lo que habría provocado el colapso.
Al ceder la losa, las columnas que funcionan como sostén de las torres perdieron rigidez. Esa pérdida compromete la estabilidad general y genera un riesgo estructural que podría derivar en un derrumbe mayor.
Por este motivo, la Justicia investiga el hecho bajo la figura de “estrago”, un delito que contempla daños de gran magnitud que hayan generado peligro común. Y el peligro, según remarcan los especialistas, fue concreto.
Mientras avanza la investigación y se pasan las responsabilidades, las imágenes son contundentes: el colapso se produjo durante la madrugada, en un momento en el que, por fortuna, no había circulación masiva de personas en el lugar. De haber ocurrido en otro horario, el desenlace podría haber sido mucho más grave.
Aunque las pérdidas materiales son importantes y afectan a numerosas familias, el balance preliminar habla de un “milagro” por la ausencia de víctimas fatales.
Este miércoles el panorama en la zona es completamente distinto al del momento del derrumbe: no hay vecinos en las inmediaciones y la presencia policial es constante. El operativo busca garantizar la seguridad y evitar posibles robos en los departamentos que quedaron deshabitados tras la evacuación.
El jefe de Gobierno, Jorge Macri aseguró que garantizaría alojamiento a las familias damnificadas, por lo que algunas fueron alojadas en la Universidad de la Ciudad (UVA), mientras que otras se refugiaron en casas de amigos o familiares. La incertidumbre es total: nadie sabe cuánto tiempo demandarán las pericias estructurales ni cuándo podrán volver a sus viviendas.
Los vecinos del edificio derrumbado este martes en Parque Patricios, que dejó como saldo a unas 500 personas afectadas, manifestaron su malestar contra el administrador del consorcio, a quien responsabilizaron por los problemas de filtraciones y estructura que derivaron en el incidente.
Teresa, una de las habitantes afectadas, habló con el periodista de C5N Adrián Salonia y relató su experiencia. "Acá hay un culpable, se llama Julio Fernández. Si me está viendo, sos vos el culpable. No supervisás nada, no mostrás la factura. Administro un montón de edificios acá y le aviso a todos los vecinos que nadie lo contrate, porque es un inoperante, un irresponsable. Me dijo que esto le podía haber pasado a cualquiera, pero nos pasó a nosotros", expresó.
Otra vecina también apuntó contra el hombre. "Hace cinco años que vivo acá en el barrio, hace cinco años que en el sector dos el señor Julio Fernández nos robó toda la plata. Tengo una denuncia hecha en Defensa del Consumidor donde él dijo que no era el administrador", señaló.
"Somos un fideicomiso, no es administrador. Por eso nos robó. Tuvo el derecho de robarnos toda la plata. Así está, cinco años de no mantenimiento de nuestros edificios, de nuestras cocheras. Él es el responsable y también Constructora Sudamericana (Cosud), que se lava las manos", cerró.
El derrumbe parcial del estacionamiento subterráneo del complejo Estación Buenos Aires, en Mafalda 907, abre una serie de interrogantes técnicos. Para el ingeniero civil Claudio Rissetto, no se trata de un hecho aislado ni imprevisible: “No me llama la atención lo que sucedió porque he visto situaciones similares. Son situaciones repetitivas”, afirmó en declaraciones a C5N.
Rissetto sostuvo que, ante un colapso estructural, no puede descartarse ninguna hipótesis inicial. Enumeró posibles fallas de proyecto, errores de cálculo, deficiencias en la ejecución de la obra, sobrecarga o problemas de mantenimiento. “Cuando uno analiza problemas en la construcción, no hay que descartar ninguna de las posibilidades de entrada”, remarcó.
Uno de los focos que puso sobre la mesa es la combinación de cocheras subterráneas con jardines en la superficie. Según explicó, estos sectores suelen acumular tierra y humedad, lo que favorece filtraciones. En estructuras de hormigón armado, esas filtraciones pueden provocar corrosión en las armaduras de hierro, reduciendo progresivamente su resistencia hasta llegar al colapso.
También advirtió sobre una práctica frecuente: ante las filtraciones, algunos propietarios colocan chapas para desviar el agua que cae sobre los vehículos y así evitar manchas de sales que dañan la pintura. Esa solución, dijo, puede ocultar el problema estructural sin resolverlo. “Enmascaran la situación”, describió.
El especialista señaló que el estacionamiento soporta una carga importante de suelo y tierra. Aunque debería estar dimensionado para ese peso, un defecto constructivo, como recubrimientos de hormigón insuficientes sobre las armaduras, puede acelerar la corrosión del hierro y debilitar la estructura. “El hierro se corroe, reduce la resistencia hasta que llega el colapso”, sintetizó.
Respecto del edificio cuyos cimientos quedaron parcialmente a la vista tras el hundimiento, Rissetto aclaró que podría tratarse de la parte superior de la fundación. No obstante, advirtió que la estructura podría verse comprometida si existe un descalce en la base inferior.
El consorcio del edificio afectado publicó un comunicado en el que informaron que el desmoronamiento se produjo en el sector dos del complejo, donde estuvo trabajando una constructora.
"Sabemos que esta situación genera preocupación, por eso queremos transmitir que: no se registraron víctimas fatales hasta el momento y continuamos trabajando con los bomberos y policía", señalaron.
Luego informaron que en estos momentos se encuentran evaluando lo sucedido para entender qué ocurrió y definir los pasos a seguir. "Apenas contemos con información más precisa, se las estaremos comunicando. Agradecemos la calma y la colaboración de todos en este momento", completaron.
La causa quedó radicada en la Fiscalía N°31, a cargo de la fiscal Rosario Selvatici, quien abrió un expediente por estragos. Como parte de la investigación, se solicitó la documentación vinculada al permiso de obra, además de las grabaciones de cámaras de seguridad correspondientes a los últimos 30 días y desde el inicio de los trabajos. También se requirieron los datos del ingeniero y del administrador responsables de la obra, con el objetivo de establecer las responsabilidades y determinar las condiciones en las que se desarrollaban las tareas.