Es hija de famosos, siempre se sintió diferente y un diagnóstico lo cambió todo: qué descubrió

A partir de ese momento, comenzó un nuevo camino, con más comprensión y una mirada distinta sobre quién es y por qué siempre se había sentido diferente.

  • La reconocida mujer contó públicamente que descubrió hace poco que es autista y se definió como neurodivergente.
  • La revelación surgió a partir de un video de su infancia que compartió en redes sociales. También habló de su recuperación de la anorexia y admitió que no siempre es un proceso ordenado ni lineal.
  • Relató cómo vivió el deterioro de la salud de su padre antes de su diagnóstico de demencia frontotemporal.
  • Confesó que uno de los momentos más dolorosos fue asumir que su padre no podrá acompañarla en hitos importantes de su vida adulta, como su casamiento.

La historia de Tallulah Willis, la hija menor de Bruce Willis y Demi Moore, volvió a captar la atención internacional por un motivo mucho más profundo que su apellido. Durante años, convivió con una sensación constante de no encajar, con malestares emocionales y físicos que no lograba comprender del todo, aun creciendo en una de las familias más famosas de Hollywood.

Aunque desde afuera su vida parecía marcada por los privilegios y la exposición mediática, puertas adentro atravesaba un camino mucho más complejo. Tallulah fue acumulando síntomas, crisis personales y conflictos con su propio cuerpo y su salud mental, mientras intentaba encontrar una explicación a lo que le ocurría. Durante mucho tiempo, esas señales quedaron dispersas y sin un diagnóstico claro que las unificara.

Cuál es el diagnóstico que le cambió la vida a la hija de Bruce Willis y Demi Moore

-Tallulah willis

Tallulah Willis compartió en sus redes un video de su infancia en el que aparece en brazos de Bruce Willis durante una entrevista en una alfombra roja. Junto a las imágenes, escribió con humor una frase acompañada por un emoji: “Decime que tenés autismo sin decirme que tenés autismo”. En el clip se la ve acariciándole la cara a su padre, algo abstraída de la situación, mientras él responde preguntas. La publicación generó de inmediato la curiosidad de sus seguidores, que le preguntaron si había recibido ese diagnóstico desde chica.

Fue entonces cuando la joven contó que era la primera vez que hablaba del tema en público y reveló que lo había descubierto ese mismo verano. “Me cambió la vida”, escribió. En otro comentario, se definió como “neurospicante”, una forma alternativa de decir neurodivergente, un concepto que plantea que ciertas diferencias neurológicas forman parte de la diversidad humana y no deben ser vistas necesariamente como enfermedades. Este término, impulsado por la comunidad autista, también suele abarcar condiciones como el TDAH, la dislexia o el trastorno límite de la personalidad.

No es la primera vez que Tallulah habla abiertamente de su salud. Hace poco reconoció que su proceso de recuperación de la anorexia no fue lineal y que a veces se sorprende idealizando etapas poco saludables de su vida. En un posteo reciente confesó que atraviesa momentos intensos en los que lucha contra esa tendencia, y explicó que decidió contarlo porque sabe que no es la única que pasa por algo así.

En paralelo, su familia atravesaba otro golpe: Bruce Willis ya había sido diagnosticado con demencia frontotemporal. En ese contexto, Tallulah reflexionó que su prioridad pasó a ser encontrar armonía con su familia más que con su propio cuerpo, intentando no preocuparlos y ser un apoyo para sus padres y hermanas.

En un ensayo que escribió para Vogue, la joven contó que hacía tiempo percibía que algo no estaba bien con su padre. Al principio, la familia atribuía sus cambios a la pérdida auditiva causada por años de rodajes en Hollywood, pero con el tiempo la falta de respuesta de Bruce se volvió más notoria. Tallulah admitió que, en su adolescencia, llegó a tomarse esa distancia como algo personal y a pensar que su padre había perdido interés en ella, una idea que hoy sabe que estaba muy lejos de la realidad.