El Colegio Nacional Buenos Aires prohibió el uso de los teléfonos celulares en las aulas

El establecimiento aprobó una resolución propia, que va en línea con la propuesta del Gobierno de la Ciudad en secundarias y que ya rige en primarias desde hace dos años.

En medio de la revolución contra las pantallas, el Colegio Nacional Buenos Aires aprobó una resolución que prohíbe al alumnado el uso de celulares en las aulas. Advirtieron, en esa línea, que habrá sanciones para quienes incumplan la nueva normativa.

La medida, aprobada a través de la Resolución N° 12/2026 por su Consejo Escolar Resolutivo, llega después de que el Gobierno de la Ciudad se pronunciara en contra y ejecutara medidas en la escuela secundaria a partir de este año. Las escuelas primarias porteñas ya cuentan con dicha normativa desde hace dos años.

La normativa contempla excepciones puntuales para estudiantes que requieran el uso de tecnología por motivos de salud o accesibilidad, así como para aquellas actividades en las que el docente disponga su empleo con fines estrictamente pedagógicos. Según especifica el texto reglamentario, que también incluye tablets y otro cualquier otro dispositivo electrónico, quienes no cumplan con la disposición quedarán sujetos a sanciones disciplinarias.

Quieren que los chicos sociabilicen más.

Quieren que los chicos sociabilicen más.

Un freno a las distracciones para proteger la enseñanza y la sociabilización

En un comunicado dirigido a toda la comunidad educativa, las autoridades del establecimiento subrayaron la necesidad de "tomar conciencia de la importancia del espacio del aula y del momento de la clase", con el fin de evitar que decaiga la atención de los estudiantes y proteger al colegio como ámbito fundamental de socialización.

Entre las principales razones que motivaron la medida, la institución detalló:

  • Interrupciones permanentes causadas por el flujo constante de notificaciones.

  • Pérdida de concentración hacia las explicaciones docentes y los contenidos curriculares.

  • Aumento en los reiterados llamados de atención dentro del aula.

  • Reducción de la interacción entre pares durante los recreos.

  • Exposición creciente a conflictos originados en entornos digitales.

"La presencia de las pantallas en nuestra vida cotidiana es un desafío muy grande tanto para los adultos como para los jóvenes", señalaron desde el colegio preuniversitario, reafirmando su objetivo de fomentar un uso responsable de la tecnología y consolidar un entorno educativo saludable.