El Colegio Nacional de Buenos Aires implementó una nueva normativa que prohíbe el uso de celulares, tablets y dispositivos electrónicos personales durante las clases. La medida, que ya está en vigencia, busca reducir las distracciones y favorecer la concentración de los estudiantes. Los teléfonos deberán permanecer guardados en las mochilas y en silencio, con excepciones únicamente en casos de salud, accesibilidad o actividades pedagógicas que requieran su utilización.
“No queremos que decaiga la atención ni la participación de los estudiantes en las clases, ni que se erosione el aula y el Colegio como espacio de socialización”, señalaron autoridades del Colegio Nacional Buenos Aires en un comunicado oficial emitido el 23 de octubre. La medida fue oficializada por el Consejo Escolar Resolutivo mediante la Resolución 12/2026 y por la rectora Valeria Bergman a través de la Resolución 712/2026.
La normativa incorpora un inciso al reglamento interno que impide su utilización durante las clases, con el objetivo de preservar el aula como espacio de aprendizaje y socialización frente a las distracciones y problemas asociados al uso de pantallas.
Sin celular en clases: distracciones bajo la lupa
El debate sobre el uso de celulares en las aulas no es exclusivo del Nacional Buenos Aires y ya se discute en la Ciudad, varias provincias y países como Francia, Brasil, Chile, Australia y Nueva Zelanda.
Según las pruebas PISA 2022, el 54% de los estudiantes argentinos reconoce perder la atención en clase por el celular, frente al 30% promedio de la OCDE. Argentina figura entre los sistemas educativos con mayor nivel de distracción digital.
En la Ciudad de Buenos Aires, una evaluación de 2025 mostró mejoras tras regular los dispositivos: más atención, menos interrupciones y mayor interacción entre alumnos. Con esos antecedentes, el Nacional Buenos Aires decidió restringir el uso de celulares y lanzar una campaña para promover hábitos digitales saludables.