El ecocidio en Corrientes no cesa y la alarma es extrema: ya son casi 80 0mil las hectáreas arrasadas, son 17 los focos ígneos y se quemó casi el 9% de la totalidad de la provincia. El gobernador Gustavo Valdés la declaró como "zona de catástrofe ecológico y ambiental".
De los 17 focos ígneos, el 90% fue generado adrede y se produjeron por mala utilización del fuego. De hecho, ya hay un detenido por haber provocado un incendio de forma intencional.
Las llamas ya llegaron a los Esteros del Iberá y son desgarradoras las imágenes de los pumas, yacarés y carpinchos que huyen de las llamas. "Hicimos los trámites para que pudieran rescatar a los animales desde la zona de Loreto, hay muchísimos animales heridos y quemados. Lo más lamentable son los animales muertos", manifestó en C5N Diana Aguirre, presidenta de la Cámara de Apicultores de Corrientes.
La dirigente agropecuaria también expresó su preocupación por la producción apícola, dado que el 70% -80% de los colmenares se perdieron, pero el problema es que las abejas ahora no pueden producir miel porque el ecosistema está totalmente perdido a partir del fuego: está falto de flores y agua producto de la sequía.
Las pérdidas materiales, que van desde casas y campos enteros, hoteles y bosques, llegaron a los $625 mil millones. Ante eso las provincias se pusieron a disposición también con dotaciones de bomberos y docenas de aviones hidrantes.
La única noticia esperanzadora es que las condiciones climáticas podrían ayudar esta semana con algunas precipitaciones, pero para el mes de abril recién se esperan las abundantes lluvias que podrían dar cierto alivio a la situación.