Héctor Javier Picart conoció a Lucía Sosa, la mujer investigada por la muerte de su hija de 2 años, cuando estaba embarazada de Lucas Ruíz, quien también fue internado por asfixia a los pocos días de vida. La pareja fue investigada y absuelta en 2018 por las muertes de Jazmín en 2016 y Candela en 2018.
"No era agresiva ni violenta, yo nunca vi nada raro, mientras estaba conmigo los chicos estaban perfectos, estaban sanos. El problema era cuando yo me retiraba de mi casa para trabajar, los nenes siempre terminaban internados: estaban dos o tres días internados y nunca les encontraban nada", detalló el hombre este martes en TN.
Picart explicó: "Ella delante mío era una buena madre, pero después me di cuenta de que tenía dos caras". El testigo recordó cómo cuando se ahogó una de sus hijas lo llamó a él y lo esperó con la bebé ahogada en la puerta de la casa. "Estaba mirando a la nena y cuando se la saqué de los brazos me quedó mirando, ni siquiera reaccionó para ir conmigo al hospital", reveló.
Sosa estaba en situación de calle cuando conoció a Picart porque su pareja anterior la había echado de su casa por estar embarazada de Lucas. La mujer no quería tenerlo, pero el hombre se opuso a que aborte y le dio su apellido pese a no ser su padre de sangre.
"Cuando la conocí estaba embarazada de mi primer hijo, Lucas... yo le dí el apellido, ella lo quería abortar y yo me negué y le dije 'no, ese nene va a nacer y va a tener un apellido y un padre'", reconstruyó.
La salud mental de Lucía Sosa
Picart remarcó que su expareja hizo terapia durante una década con una misma profesional en Mar del Plata y que viajó a la Ciudad de Buenos Aires para tratarse un diagnóstico de Síndrome de Münchhausen. "Estuvo más de 10 años con la psicóloga Patricia Gordon y según sus informes ella no tenía nada", apuntó el testigo.
"Desde el grupo La Alameda de Mar del Plata hablan con un psiquiatra de Buenos Aires que se dedicaban a estos casos raros, la llevan a Buenos Aires y concluye que no tenía nada, que mentalmente era sana", relató el hombre.
La pareja fue absuelta por la muerte de sus dos hijas
Candela tenía cinco meses cuando murió en 2013 y Jazmín tenía 11 meses cuando murió en 2016. Picart y Sosa fueron detenidos, investigados y absueltos por sus muertes entre 2016 y 2018. Tiempo después se separaron y ella se mudó a Villa Gesell.
"Supuestamente Jazmín había sido abusada y el médico había dicho que tenía marcas compatibles con maltrato infantil", recordó el hombre y señaló: "Salimos absueltos porque no se pudo comprobar nada de lo que el médico forense había dicho".
Además, la mujer lo había denunciado por "lesiones leves" por haberle pegado en la cabeza y Picart pasó 38 meses detenido hasta que demostró en juicio que a la hora que ella lo situaba agrediéndola él estaba trabajando.