De zoológico a bioparque: cómo es la historia de Temaikén y qué cambios fundamentales tuvo en su historia

Gracias a un novedoso enfoque a la hora de proteger el ambiente, este espacio logró ser reconocido como uno de los mejores y más importantes destinos recreativos enfocados en el cuidado de la flora y la fauna.

Temaikén es conocido como uno de los destinos principales de conservación y aprendizaje en la Argentina, pero no siempre fue el bioparque que se conoce hoy. Su evolución, impulsada por un replanteo de objetivos y estrategias, lo llevó a abandonar el modelo tradicional de zoológico para transformarse en un espacio integral que combina educación, naturaleza y entretenimiento. Esta transición representó un cambio histórico que consolidó su posicionamiento como referente en el cuidado ambiental.

Desde su inauguración en 2002, el proyecto buscó diferenciarse con un enfoque innovador, centrado en ofrecer experiencias que conecten a las familias con la naturaleza. Sin embargo, su verdadero punto de inflexión ocurrió cuando decidió apropiarse del concepto de bioparque, redefiniendo su identidad para responder a la creciente preocupación por el medio ambiente y las nuevas demandas del público.

Más de dos décadas después, Temaikén logró posicionarse como un destino recreativo especial, como así también como un actor clave en la conservación de flora y fauna. Su compromiso con la educación ambiental y su impacto positivo lo convirtieron en un ejemplo a seguir en la región.

Acuario Temaikén
Acuario Temaikén

Acuario Temaikén

Cómo fueron los cambios que tuvo Temaikén y por qué fueron históricos

La transformación de Temaikén comenzó con la necesidad de replantear su propuesta. Originalmente percibido como un zoológico o parque temático, enfrentaba desafíos relacionados con la distancia desde la capital y la percepción de sus costos elevados. Para diferenciarse, adoptó el concepto de bioparque, un modelo que combina aspectos de jardines botánicos, zoológicos, acuarios y museos, ofreciendo una experiencia educativa novedosa en ese momento.

El cambio fue impulsado por una estrategia de comunicación que destacó la riqueza del parque de manera entretenida y accesible, alejándose de un enfoque excesivamente formal. Esto incluyó una serie de spots que invitaban a los visitantes a conocer más sobre las especies que conviven en el bioparque, conectando así con el creciente interés por el medio ambiente. La campaña, que ganó un premio Effie, también intentó enfocarse en que este espacio estaba destinado al respeto y a la protección de la naturaleza.

Temaiken

Además, su enfoque en la conservación a través de la Fundación Temaikén fue clave en esta transformación. Con iniciativas como el Centro de Recuperación de Especies (CRET) y la Reserva Osununú en Misiones, rescataron más de 15 mil animales y promovieron la preservación de especies vegetales únicas. Estas acciones no solo complementaron la propuesta del bioparque, sino que también consolidaron su misión de reconectar a las personas con la naturaleza.

Estas modificaciones permitieron lograr que más visitantes conozcan sus instalaciones e instalaron su referencia como bioparque, ofreciendo así una nueva experiencia. De esta manera, además, se posicionó como un referente en sostenibilidad y educación ambiental en nuestro país.