Se acerca el verano y muchas personas comienzan a realizar actividad física y, al mismo tiempo, suman una dieta saludable baja en calorías pero con alimentos que le aporten al cuerpo los nutrientes necesarios.
Se acerca el verano y muchas personas comienzan a realizar actividad física y, al mismo tiempo, suman una dieta saludable baja en calorías pero con alimentos que le aporten al cuerpo los nutrientes necesarios.
Dentro de la actividad física, existen varias alternativas. Algunos se inclinan por anotarse en un gimnasio, otros prefieren salir a caminar o a correr, pero también existe una actividad que se denomina rucking. Conocé de qué se trata y cuántas calorías se logra quemar.
Se trata de una caminata que mejora la capacidad cardiovascular, la coordinación, la resistencia de las articulaciones y también favorece la salud mental, ya que contribuye a liberar el estrés. Sin embargo, hay quienes consideran que caminar puede ser poco para los objetivos planteados, por eso buscan una alternativa para fomentar el crecimiento muscular, aumentar la fuerza y la agilidad.
Al caminar, se ponen muchos músculos en acción pero al hacer rucking activamos los cuádriceps, los isquiotibiales,los glúteos y los gemelos. Además, trabajan los abdominales y las lumbares.
Con este ejercicio se potencia la zona abdominal al tratarse del sector donde se centra la fuerza necesaria para llevar el peso adicional y, además, estabilizar el movimiento.
Los músculos de la espalda también intervienen, sobre todo, los erectores de la columna y los trapecios. Por otro lado, aunque en menor medida, se pueden activar los músculos del brazo al moverlos y equilibrarlos mientras se camina.
Durante la caminata se puede llevar un peso que represente entre el 20 y el 30% del peso corporal porque los especialistas consideran que no hay que llevar una gran carga para que los beneficios de este ejercicio se noten. Se recomienda empezar de forma paulatina, con una carga más ligera que suponga el 10% del peso y luego sí, al ir avanzando se puede incrementar el peso de forma progresiva.
Es importante la postura, es decir, no solo es importante lo que hagamos con los pies, sino que también es fundamental caminar con los hombros relajados y la cabeza en alto para evitar lesiones.
Haciendo rucking se queman unas 600 calorías de media, mientras que, en una caminata normal e intensa se pierden unas 390 calorías.
Las calorías que se queman con el rucking provienen más del glucógeno muscular que de la grasa. Por ello, la disciplina que anima a cargar peso mejora la potencia muscular y ayuda a prevenir lesiones y afecciones, como la sarcopenia, que aparecen con la edad.