La recepcionista de un hotel de Villa Gesell, que está ubicado en la misma cuadra del boliche "Le Brique" y en cuya puerta mataron a golpes a Fernando Báez Sosa en enero de 2020, declaró este viernes en el quinto día de audiencia en los Tribunales de Dolores y aseguró que los imputados "venían festejando que le habían roto la cara a alguien".
La mujer reconoció a dos de los rugbiers que estuvieron en la escena del crimen por el pelo y por la ropa. "Hice un contexto del lugar en la declaración, primero escuché un murmullo y miré para el lado de la Avenida 3, ahí veo que un grupo de jóvenes estaban contra las rejas", describió Andrea Ranno, la testigo y empleada del hotel ubicado en Alameda 202, a 60 metros de la entrada de El Bosque en Gesell.
Luego dio detalles de la escena posterior al asesinato que vivenció desde su lugar de trabajo. "Escuché los pasos de una pisadas, de una persona corriendo y veo a un chico que viene adelante con la cabeza baja, la camisa abierta oscura, puños cerrados al costado del cuerpo" y puntualizó: "Me llamó la atención el ruido que hacía al caminar. Ahí vi que tenía unas zapatillas negras que luego reconocí en el video cuando lo mostraron", aseguró haciendo referencia a Máximo Thomsen.
También afirmó que "detrás de él venia un grupo de chicos que le gritaban ´para, para, espéranos´", precisó. Al mismo tiempo la mujer indicó que escuchó a uno de los agresores decir "le rompí toda la jeta, viste" y "le llené la jeta de sangre", mientras pasaban frente a ella "riendo, festejando entre ellos, todos".