Lucas Pertossi, uno de los ocho rugbiers acusados por el asesinato de Fernando Báez Sosa en Villa Gesell el 18 de enero de 2020, fue hallado partícipe secundario penalmente responsable de homicidio doblemente agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas, en concurso ideal con lesiones leves, y fue condenado a 15 años de prisión.
Máximo Thomsen, Ciro y Luciano Pertossi, Enzo Comelli y Matías Benicelli fueron declarados coautores penalmente responsables y recibieron condena de prisión perpetua. Ayrton Viollaz y Blas Cinalli también fueron hallados partícipes secundarios y fueron condenados a 15 años de cárcel.
Luciano Pertossi: "Nunca le pegué a Fernando"
El 18 de enero de 2023, última jornada de presentación de pruebas en el juicio, Pertossi pidió declarar ante la fiscalía de Dolores. Tomó la palabra luego de un cuarto intermedio y de que los peritos de la defensa presentara su informe y aseguró: "Nunca le pegué a Fernando".
Además, brindó detalles de lo ocurrido en la playa durante la tarde en la previa al boliche Le Brique: "Quiero aclarar el tema de lo que pasó el día previo, el día de la playa. Nos levantamos a eso de las 14, 15, con los chicos estábamos durmiendo, una noche larga había sido. Nos levantamos, fuimos a la playa, me tocó llevar la heladerita porque soy el más grande, tomamos mucho alcohol".
Al momento de pedir la palabra, Pertossi fue el primero en nombrar a Fernando ante la fiscalía. Ante los gritos de "asesinos" que provenían desde la calle, declaró contundentemente "nunca le pegué a Fernando Báez Sosa, no voy a responder más preguntas".
También se expresó sobre los hechos a la salida del boliche en Villa Gesell. "Escuchos gritos, me paro, me acerco, veo que hay gente que no conocía pero reconozco a mis amigos, en unos segundos veo que agarran a un amigo del pie y lo quieren tirar al piso", aseguró.
"Me acerco y le digo, soltalo, le pegó dos patadas, me voy para atrás y veo que el chico intenta pararse, me voy para atrás y ahí me voy a la esquina", finalizó.
Además, durante el juicio un testigo aseguró que Pertossi lo había golpeado en la ciudad de Zárate semanas antes del hecho y también lo amenazó con matarlo y robarle la moto.