El Tribunal Oral en lo Criminal 1 de la ciudad bonaerense de Dolores condenó a Matías Benicelli a prisión perpetua en el juicio a los ocho rugbiers acusados de matar a golpes y patadas a Fernando Báez Sosa, la madrugada del 18 de enero de 2020 a la salida de un boliche de la localidad balnearia de Villa Gesell.
El fallo de los jueces María Claudia Castro, Emiliano Lázzari y Christian Rabaia lo consideró coautor penalmente responsable del delito de homicidio doblemente agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas.
Benicelli fue quien abrió la puerta a la policía a las 10.30 cuando se ordenó la aprehensión del grupo en la casa que alquilaban en Villa Gesell.
Un testigo lo ubicó como "agresor directo" de Fernando, al menos otro lo situó "agrediendo también a un amigo" y un restante lo identificó como quien le gritaba a Fernando "a ver si volvés a pegar, negro de mierda".