Pablo Ventura, el remero que estuvo preso como sospechoso por el crimen de Fernando Báez Sosa, demandó por 10 millones de pesos al Poder Judicial por su "injusta" detención, tras ser señalado por uno de los rugbiers como responsable de la muerte del joven de 18 años a la salida del boliche en Villa Gesell.
"Se reclama del Poder Judicial de la Provincia de Buenos Aires-Ministerio Público Fiscal en concepto de indemnización del daño moral causado al actor por la infundada e injusta detención y a más de la pérdida de la libertad y la alteración de la paz, de su honor mancillado y por la exposición pública resultante, con la consecuente violación de su privacidad e intimidad, el pago de la suma de pesos diez millones", establece la demanda que presentó el abogado de Ventura, Marcelo Olmos, ante el Juzgado de Primera Instancia en lo Contencioso y Administrativo de Dolores.
En la demanda a la que pudo acceder Télam, Olmos describió la detención del joven y adjuntó distintas notas periodísticas además de proponer una serie de testigos para que declaren.
La detención de Ventura
Ventura fue arrestado por el crimen de Báez Sosa el 19 de enero de 2020 en su casa Zárate por la acusación de uno de los rugbiers que está involucrado en la causa. Luego fue excarcelado a los dos días por faltas de pruebas.
Según Ventura y el testimonio de sus padres, él solamente había estado en Zárate con ellos y nunca había estado en Villa Gesell. El joven remero dijo públicamente que a los acusados "no los conocía" y que sólo se había cruzado con alguno en un boliche, y que no sabe por qué lo mencionaron e involucraron en el hecho.