Creyó que olvidarse de cosas y estar agotada era por el postparto pero un diagnóstico lo cambió todo

La experiencia de muchas mujeres pone en foco la necesidad de escuchar al cuerpo y no minimizar síntomas sostenidos en el tiempo.

  • Staci Marklin atribuyó inicialmente sus síntomas de cansancio y olvidos a la maternidad.
  • A los 46 años fue diagnosticada con Alzheimer de aparición temprana, con un hijo de dos años.
  • Estudios avanzados y una PET confirmaron la presencia de placas amiloides en su cerebro.
  • Inició un tratamiento para ralentizar la enfermedad y crea registros para su hijo y su familia.

El período posterior al parto suele estar atravesado por cansancio extremo, cambios hormonales y una adaptación emocional intensa. Por eso, muchos síntomas físicos y mentales tienden a normalizarse, tanto por quienes los atraviesan como por su entorno cercano. En ese contexto, resulta habitual atribuir el agotamiento y los problemas de memoria a las exigencias propias de la maternidad reciente.

Sin embargo, hay casos en los que determinadas señales persisten o se intensifican más allá de lo esperable. Cuando esto ocurre, la línea entre lo “normal” y lo que requiere atención médica puede volverse difusa, retrasando consultas importantes. La historia de esta madre invita a reflexionar sobre el tema.

Cuál fue el diagnóstico de la mujer que creía tener síntomas por el postparto

Alzheimer inicio temprano

Durante mucho tiempo, Staci Marklin atribuyó su cansancio mental, la falta de concentración y los olvidos a las exigencias de la maternidad. Como madre de un niño pequeño, pensó que el agotamiento era parte natural de esa etapa. Sin embargo, con el paso de los meses, notó que esos síntomas no solo persistían, sino que se volvían cada vez más intensos y difíciles de ignorar.

A los 46 años comenzó a preocuparse seriamente al experimentar dificultades para encontrar palabras y episodios en los que perdía coherencia al hablar. Tras realizarse estudios médicos más específicos, recibió el diagnóstico de Alzheimer de aparición temprana, cuando su hijo Gunnar tenía apenas dos años. Ella misma reconoció que le resulta complejo identificar el inicio exacto de los síntomas, ya que comenzaron durante el embarazo y el posparto.

Aunque en un primer momento las pruebas clínicas no mostraron anomalías, estudios avanzados y una tomografía por emisión de positrones confirmaron la presencia de placas amiloides en el cerebro. Los problemas de memoria empezaron a afectar su vida cotidiana y laboral: olvidos frecuentes, temor cuando debía responder preguntas y la sensación de que la información “desaparecía” de su mente.

Ante ese escenario, Staci dejó de trabajar y decidió anticiparse al futuro: comenzó a grabar videos para su hijo y su familia, y recientemente inició un tratamiento experimental con lecanemab para intentar frenar el avance de la enfermedad, mientras prioriza crear recuerdos junto a sus seres queridos.