Confirmaron que el tirador de San Cristóbal pertenecía a una subcultura digital que glorificaba asesinos
En una conferencia de prensa encabezada por la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, y el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, se dieron detalles sobre la actividad online del menor, con participación en foros True Crime Community (TCC) y vínculos con el incelismo.
La ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, y el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, encabezaron una conferencia de prensa este miércoles en la que dieron detalles de la investigación.
"Quiero decir con claridad que no fue un brote psicótico de este adolescente y que no tiene que ver con el bullying que podría haber tenido o haber sido víctima, que tampoco eso está probado o materializado en la investigación", sentenció el mandatario provincial al tomar la palabra.
"Sí se pudo detectar que este joven de la localidad de San Cristóbal participaba de una red internacional, de una subcultura digital, que se denomina TCC, y desde ese lugar, parten de la veneración a delitos violentos, asesinatos violentos, y, en algunos casos, llegan también a la imitación de la comisión de este tipo de delitos", subrayó.
Qué es la True Crime Community (TCC), la subcultura digital detrás del ataque a la escuela de San Cristóbal
La subcultura conocida como TCC (por sus siglas en inglés, True Crime Community, Comunidad de Crímenes Reales) se refiere a comunidades online centradas en el consumo y discusión de crímenes reales. En su forma más amplia, estas comunidades analizan casos policiales, comparten información pública y debaten teorías, muchas veces con un enfoque documental o informativo. Este interés por el true crime se volvió masivo a partir de fines de los años 90 y creció con la expansión de foros, blogs y, más recientemente, redes sociales y plataformas de video.
Sin embargo, dentro de ese universo amplio existe una deriva más problemática que ha sido señalada por investigadores y fuerzas de seguridad: algunos grupos o subcomunidades pasan de la observación al fanatismo. En estos espacios, ciertos usuarios no solo estudian casos violentos, sino que también glorifican a los perpetradores, comparten material sensible y construyen narrativas que los presentan como figuras admirables o "icónicas". Este fenómeno ha sido documentado especialmente en relación con ataques masivos como el de Columbine en 1999.
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Estas dinámicas suelen desarrollarse en etapas. Primero, los usuarios consumen contenido sobre crímenes reales; luego comienzan a compartirlo y discutirlo en comunidades abiertas. En una fase posterior, migran a espacios más cerrados, como grupos privados en plataformas de mensajería, donde el contenido puede volverse más extremo, incluyendo la idolatría de atacantes. En algunos casos, las autoridades han detectado que estos entornos también facilitan la interacción entre personas que comparten fantasías violentas.
Especialistas en criminología y comportamiento digital advierten que, aunque la mayoría de los participantes de comunidades true crime no representan un riesgo, estos nichos más radicalizados pueden contribuir a procesos de identificación y emulación en individuos vulnerables. Por eso, organismos de seguridad y equipos de investigación ponen el foco en la detección temprana de señales de escalamiento, especialmente cuando se combinan con aislamiento social, consumo intensivo de contenido violento y participación en redes cerradas.
Los detalles de la investigación sobre la actividad online del tirador de San Cristóbal
El comisario inspector Guillermo Díaz, jefe del Departamento Unidad de Investigación Antiterrorista de la Policía Federal Argentina, explicó cómo confirmaron la participación del atacante en estas redes. La clave fue el peritaje a su celular, a partir del que también se identificó a otro menor que habría participado del plan.
"De ese análisis que nosotros hacemos en nuestro laboratorio forense de la Sublindancia de Investigaciones Federales, empezamos a observar la estrecha vinculación del tirador activo con otro menor. En este caso, identificamos, en principio, determinados usuarios, que respondían a estas características que teníamos del tirador, y puntualmente a otro menor", especificó el comisario.
Tras identificar a este segundo involucrado, se realizó un trabajo coordinado con la Fiscalía y con la Policía de Investigaciones de la Policía de Santa Fe, que derivó en un allanamiento en su domicilio. Allí, fue detenido, y se secuestraron diferentes aparatos electrónicos y "simbología referente al tema que nos trata".
Escuela Santa Fe
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Según explicó el jefe policial, en este caso se comprobó que el tirador tenía un acceso puntual a armas y formaba parte de la subcultura digital TCC. "Esto es algo transnacional, no es un un hecho aislado de la República Argentina. Es transnacional, es multifacético, descentralizado", detalló.
"En principio, estas personas, lo que hacen es una investigación sobre crímenes verdaderos, fascinados por diferentes tiradores seriales. La segunda faceta que que ellos cumplen, y sobre la cual nosotros tenemos que estar preparados para ir detectando estos indicadores, es que empiezan a compartir este material y a glorificarlo a través de diferentes plataformas digitales, como pueden ser foros o páginas de internet", siguió.
"Posteriormente, en una tercera etapa, pasan a grupos cerrados, como pueden ser discos Discord o Telegram. Dentro de esa esas plataformas, empiezan no solamente a compartir material, sino a a glorificar a estos perpetradores. Comienzan a imitarlos", reveló.
Adolescencia Netflix
La serie de Netflix Adolescencia, mencionada en la conferencia de prensa, aborda la temática incel en los jóvenes.
Luego, llega una cuarta fase, que es a la que se llegó en este caso: "La principal preocupación es la emulación hasta una cuarta etapa, donde empiezan a planificar ataques, porque ellos quieren imitarlos. Estos chicos pasan a ser héroes. Esa es la la gran preocupación y lo que nosotros tenemos que detectar en forma temprana".
Por otro lado, los dos menores involucrados también responden a otra subcultura digital, que son el movimiento incel. "Tal cual se vio en la serie Adolescencia, en este caso, se dan todos los indicadores. Como se sabe, el movimiento incel es célibres célibes involuntarios, en la cual estos estos chicos, posiblemente heterosexuales, odian a las mujeres, considerándolas de determinada forma, y odian también a los varones que obtienen relaciones románticas felices", contextualizó.
"En ese caso, llegan a tal odio que cometen masacres contra esa persona, puntualmente. Si bien esta causa está en investigación, se pudieron detectar estos indicadores. Este caso no es un hecho aislado, sino también más allá de los trabajados en los últimos 2 años, donde se detectaron 15 casos similares, tenemos 4 investigaciones en trámites bajo las mismas características", contó el agente.