El femicidio de la docente Paula Espinoza conmocionó a la provincia de Mendoza y suma nuevas pruebas que agravan la situación judicial de su pareja, Samuel Andrés Capellán, el hombre de nacionalidad dominicana que confesó haber asesinado a la mujer y permanece detenido. En las últimas horas se conocieron los resultados preliminares de la autopsia, que determinaron que la víctima murió como consecuencia de un violento ataque y aportaron elementos que, para los investigadores, son compatibles con un crimen que habría sido planificado.
El hecho ocurrió en una vivienda del departamento de Las Heras, donde el cuerpo de la docente fue encontrado tras una denuncia que motivó la intervención de la Policía y de la fiscalía de Homicidios. La principal hipótesis sostiene que la mujer fue asesinada por Capellán, con quien tenía un hijo en común. Desde ese momento se activó el protocolo para casos de violencia de género y comenzó un operativo para localizar al sospechoso, quien había abandonado el lugar luego del asesinato.
Capellán permaneció prófugo durante más de 24 horas hasta que finalmente se presentó en una comisaría. Allí confesó el crimen y quedó inmediatamente detenido. A partir de ese momento, la investigación avanzó con una serie de pericias destinadas a reconstruir los movimientos del acusado antes y después del femicidio.
Según el informe preliminar de la autopsia, Paula Espinoza murió como consecuencia de heridas de arma blanca en el cuello y el pecho. Además, los forenses determinaron que la víctima sufrió múltiples lesiones de extrema gravedad durante el ataque, un dato considerado clave para reconstruir la mecánica del crimen. A ello se suman los primeros resultados de las pericias realizadas sobre distintos elementos secuestrados, que refuerzan la hipótesis de que el asesinato no habría sido producto de una discusión circunstancial, sino que existió una planificación previa.
Los investigadores también analizan registros de cámaras de seguridad, teléfonos celulares y otros elementos de prueba para reconstruir con precisión las horas previas y posteriores al crimen. El objetivo es determinar cómo actuó el acusado y establecer la secuencia completa de los hechos.
Cómo sigue la causa
La fiscalía imputó a Samuel Andrés Capellán por el delito de homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género (femicidio), un cargo que prevé como única pena la prisión perpetua. En los próximos días continuarán las pericias sobre los dispositivos electrónicos, se incorporarán nuevos informes forenses y se tomarán más declaraciones testimoniales.
Con las pruebas reunidas hasta el momento, los investigadores consideran que existen indicios sólidos para sostener que el crimen habría sido premeditado, aunque la instrucción judicial aún se encuentra en pleno desarrollo.
Qué hacer ante un caso de violencia de género
En caso de violencia por motivos de género, comunicarse telefónicamente con el 144. Se trata de la línea nacional gratuita en todo el país que brinda contención, información y asesoramiento. Para casos de riesgo, llamar al 911.