El Ministerio Público Fiscal (MPF) dio a conocer que un centro médico ubicado en el barrio porteño de Balvanera fue clausurado debido a que arrojaba residuos patogénicos directamente en los contenedores de desechos domiciliarios sin realizar el tratamiento correspondiente. Además, se hallaron otras irregularidades.
El lugar clausurado se sitúa en la calle La Rioja al 600, en la ciudad de Buenos Aires, después de una investigación de parte de la Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental, encabezado por Carlos Rolero Santurián.
Los informantes se refirieron al origen del suceso. "El caso se inició a partir de la denuncia de vecinos, que referían el arrojo de residuos patogénicos de manera indiscriminada", marcaron.
En tal sentido, detallaron los resultados de la investigación. "En la inspección se logró verificar que el establecimiento arrojaba bolsas de consorcio con residuos patogénicos al contenedor de la calle y se comprobó que los mismos eran indebidamente acopiados en el lugar, donde no había un depósito para tal fin", precisaron.
También agregaron que "el nosocomio no presentaba inscripción correspondiente como generador de residuos peligrosos, manifiesto de transporte, certificado de disposición final de residuos peligrosos, ni la habilitación correspondiente para su tratamiento".
A raíz de esta situación, Rolero Santurián decidió labrar un acta contravencional por arrojo de sustancias insalubres a la vía pública y notificar al responsable de la interrupción de la actividad con una faja de clausura.
El operativo fue llevado a cabo por personal del Cuerpo de Investigaciones Judiciales del MPF porteño, el Departamento Federal de Investigación de Delitos Ambientales de la Policía Federal Argentina y la Dirección General de Control Ambiental del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.