Como consecuencia del fortalecimiento del fenómeno de La Niña, que podría abarcar tres veranos australes consecutivos, podría agravarse la situación de sequía en la primavera que está por comenzar. Según los expertos, esto, además de impactar en la agricultura, puede aumentar las probabilidades de propagación de incendios, causar bajantes de ríos y provocar daños en los ecosistemas.
La Niña es una de las fases del ciclo Oscilación del Sur, opuesta a El Niño. Ocurre cuando los vientos alisios son fuertes y arrastran corriente de agua fría, lo que hace descender las temperaturas oceánicas. Genera sequía en Argentina, África y en el sur de Brasil, pero provoca fuertes precipitaciones o caídas de temperaturas en otras regiones.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) alertó a fines de agosto que hay un 70% de probabilidades de que el actual episodio del fenómeno La Niña se extienda al menos hasta el fin de año, lo que lo convertiría en el primer "episodio triple" que se registra en este siglo, al alcanzar tres inviernos boreales consecutivos.
Esto tiene consecuencias variopintas, ya que en la región oriental de Sudamérica puede incrementar la sequía, mientras que provoca precipitaciones por encima del promedio e inundaciones en el sudeste asiático.
Pronóstico climático para la #primavera 2022 en Argentina
"La Niña, presente desde septiembre de 2020, se encamina a presentarse por tercera vez consecutiva en la temporada primavera/verano del Hemisferio Sur, un hecho excepcional que hasta el momento solo ocurrió en dos ocasiones desde 1950", expresó a Télam Christian Garavaglia, licenciado en Ciencias de la Atmósfera de la Universidad de Buenos Aires y responsable del sitio Meteored.
De esta forma, el fenómeno de La Niña se encamina a persistir con una alta probabilidad a lo largo de la próxima primavera e incluso verano en el Hemisferio Sur, potenciando los efectos de inhibición de lluvias sobre la Argentina, para luego tender a condiciones neutrales hacia el otoño del año que viene.
Bajo este escenario, concluye el especialista, las condiciones de sequía seguirán siendo favorables este 2022 sobre la mayor parte del centro y norte de la Argentina.
En lo productivo, esta situación provoca que "sobre el norte del país la actividad se desacelera debido a la falta de humedad en el estrato superficial que, de no revertirse en las próximas semanas, podría resultar en una reducción del área destinada a girasol", estimó la Bolsa de Cereales.
Desde la Bolsa de Comercio de Rosario, en tanto, plantearon que "con una tercera Niña, que cada vez muestra mayores señales de ser moderada y no leve, lo que se quiere evitar es revivir el desastre del año pasado: rindes de 50 quintales y cuadros pastoreados cuando se había invertido para superar los 120 quintales por hectárea".
Según explicó en su cuenta de Twitter Leandro Díaz, doctor en Ciencias de la Atómsfera e investigador del Conicet, pueden esperarse "condiciones más secas hacia el este y más frías de lo normal", mientras que "la señal estacional se inclina a mayores probabilidades de tener precipitaciones por debajo de lo normal en buena parte del país, sobre todo este y sudoeste".
"Esto se da en el contexto de condiciones de sequía que venimos teniendo de manera bastante persistente desde 2020. Esto tienen numerosos impactos que estamos experimentando ya desde hace varios años como condiciones muy favorables para la propagación de incendios, bajantes de ríos, problemas en la producción agropecuaria, daños en los ecosistemas", subrayó.
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